Lenore Blackwood lo tenía todo, excepto las riendas de su propia vida. Por eso, renunció a su título a cambio de su libertad.
Ahora, oculta bajo una falsa identidad como institutriz, ¿podrá esconder también los deseos de su corazón?
Lenore Blackwood está prometida con un desconocido… pero no piensa obedecer.
Con la ayuda de su tía, una solterona adinerada y excéntrica, huye de su hogar y se esconde, como institutriz, en una mansión aristocrática con el nombre Lenore Gray.
Allí deberá hacerse cargo de los nietos de un viudo anclado al pasado y enfrentarse a su hijo mayor, Edmund Cavendish, un escéptico abogado que no aprueba la presencia de una institutriz en la casa.
Cuando la convivencia haga inevitable la tensión entre ambos, ¿podrá Lenore seguir encubriendo su identidad?
Y lo que es aún más difícil, ¿será capaz de enmascarar sus sentimientos?
Es una novela escrita de una forma muy cuidada y elegante que te sumerge en la historia completamente.
Lenore es una mujer fuerte y decidida que no deja que nadie la minusvalore.
La novela se centra en cómo poco a poco gracias a ella, la casa donde está trabajando, se vuelve un hogar más cálido. Poco a poco, también gracias a ella, el padre de la familia permite que su hijo adolescente sea parte de ellos.
El romance también existe en la historia. Es un romance dulce y tierno con dificultades y con conversaciones sinceras que aclaran todo. Me hubiese gustado que hubiese más escenas entre ellos.
Como conclusión, es una historia entretenida e interesante que te deja sonriendo al terminarla por lo bonito que acaba todo.
Lenore Blackwood con ayuda de su tía decide ir como institutriz en una mansión. Oculta su verdadera identidad para huir de su hogar.
En esa mansión será institutriz de un adolescente de dieciséis años, Francis, con el que mantendrá conversaciones interesantes.
Allí también está Edmund Cavendish que no está conforme de que su hermano tenga una institutriz.
Es una novela muy bien escrita. Estuvo muy bien ver cómo los protagonistas se enfrentan a sus sentimientos. Me hubiese gustado leer más escenas entre Lenore y Edmund, pero la historia de amor es bonita.
Me ha encantado esta novela, ha sido una lectura ligera, ideal para leer en un par de días y cuenta con una trama de lo más adictiva.
La historia la protagoniza Lenore, una dama que decide huir de los planes de su padre y crearse una nueva identidad, convirtiéndose en institutriz y trabajando para una familia aristocrática, los Cavendish.
Esto supone todo un reto para la protagonista, donde tendrá que vivir como parte del servicio acostumbrada a ser la dama a quien sirven, y, además, trabajar para los Cavendish no resulta ser tan sencillo como le parecía al aceptar el trabajo.
Es por ello por lo que no puedes evitar sentir empatía por Lenore, y asombrarte por su capacidad de tratar de conservar su puesto a pesar de los impedimentos con los que se encuentra nada más llegar a la mansión Cavendish.
Por otro lado, esta familia me ha llamado la atención, pues, aunque el Señor Cavendish y su hijo mayor son bastante similares en cuanto a su carácter serio, tanto Marguerite como Francis son como un soplo de aire fresco en la novela, con escenas que no pueden evitar sacarte alguna sonrisa o sorprendente con lo sobreprotectora que puede llegar Marguerite.
Así mismo, cada intento de avance de Lenore te atrapa en la lectura, ya que no puedes evitar sentir curiosidad de si el mayor de los Cavendish cederá, o, definitivamente, prescindirá de los servicios de la joven y cada pequeña concesión que ha conseguido Francis desaparecerán junto con ella.
Además, la tensión que hay entre Edmund (el hermano mayor de Francis) y la protagonista es exquisita, con los toques justos de casualidad y equivocaciones que hacen de la novela una excelente novela romántica.
Aunque, si algo resalta en este libro no es el romance de la protagonista, sino el vínculo que surge con su pupilo Francis, un señorito encantador que roba el corazón del lector con su naturaleza alegre y que, si formaras parte de los personajes de la historia, sin duda intentarías ayudarlo a toda costa.
Respecto al último tercio de la novela, es ideal para leerlo del tirón, ya que cuenta con buenos giros, de los que presientes que algo está por suceder y que te sigues dejando arrastrar por ellos, disfrutando al máximo cada uno de los capítulos hasta llegar a un final que ha superado todas mis expectativas.
Lenore es la protagonista de esta historia que consigue un trabajo como institutriz en casa de los Cavendish. No sabemos por qué siendo una dama de la alta sociedad toma esa decisión. Podemos imaginar de quién se va a enamorar, pero también aquí las autoras mantienen la intriga hasta bastante avanzada la narración. Me ha tenido atrapada todo el tiempo y estaba deseando saber cómo acabaría todo. Y ha terminado como debía. Por supuesto, me he emocionado al final 🥰🥰