¿Puede la literatura ayudarnos a vivir mejor en un mundo incierto? Este libro responde con un sí rotundo. Guendalina Middei nos guía con entusiasmo y cercanía a través de las páginas de autores como Tolstói, Austen, Kafka, Dostoievski, Leopardi, Mann, Manzoni, Lampedusa y Orwell. Cada capítulo se convierte en una conversación viva con los grandes personajes de la Anna Karénina, que no se rinde ante la resignación; Raskólnikov, desgarrado entre el pensamiento y la culpa; los seres que Kafka transforma y que, en su extrañeza, nos devuelven una imagen inquietante de lo humano.
Middei lee los clásicos con libertad, humor y una mirada inteligente, y consigue que cada personaje se nos acerque como si lo conociéramos desde siempre. Más que una lección sobre el canon, este libro es una invitación a leer sin solemnidad, a emocionarse sin culpa, a pensar sin miedo. Porque en las páginas de los clásicos aún se esconden claves que nos permiten entender mejor lo que somos.
Enamorarse de Anna Karénina un sábado por la noche es una celebración del placer de la lectura, y un recordatorio de que hay libros que nunca dejan de hablarnos.
¿Por qué leer libros clásicos? ¿Qué nos aportan? ¿Qué aprendemos en ellos? Esas son las preguntas a alas que Guendalina quiere dar respuestas. Lo hace a través de visitar obras de varios autores (Tolstoi, Austen, Dostoievski, Mann, Orwell, Leopardi, Kafka, Manzoni, Lampedusa) En cada capítulo nos conduce a su amor, su pasión, su aprendizaje de esas lecturas a lo largo de su vida. Una buena forma de entrar en las lecturas o, quizás, una buena manera de dialogar sobre ellas con la autora.