A través de la voz Blas mezcla de pastor suizo y golden retriever, un perro que se ve encerrado en su naturaleza de mascota, abrig ado y protegido por muchísimo amor, pero también limitado a expresarse ante los suyos con ladridos insuficientes, el autor construye una novela de espíritu sencillo, más desnuda que compleja, llena de sensibilidad y de poesía, definitivamente buena y bonita en el sentido más noble. Una historia familiar, de espíritu joven pero con vocación eterna, casi épica, dada su concepción del mundo, del paisaje, de la familia y de las cosas cercanas.
“¡Tu Amama es el mar y nosotras los acantilados! ¡Lo importante no es que nos diga algo definitivo el mar, sino las paredes que quedan por los golpes!”
Que maravilla de libro. Comparto lo que el propio Mario dice: un poema escrito en prosa. Un libro que no te moraliza pero te acompaña y disfrutas de principio a fin.
Mario vuelve a demostrar; ya se veía en su faceta como vocalista y compositor en Galerna con su “Viaje a Roma; su delicadeza y capacidad de capturar la esencia de las cosas sin ninguna pretensión más que mostrarlas.
Si esta es su opera prima no puedo esperar a leer lo próximo que escriba. Hats off