Tenía muchísimas ganas de leer por fin la historia de Dominic y Brynn, y no me ha decepcionado en absoluto. De hecho, el libro me ha durado menos de 24 horas: imposible soltarlo.
En novelas anteriores de la saga ya se nos adelantaba parte del drama de Brynn, cuando se cuenta que la misma noche en la que comparte una noche de pasión con Dominic es agredida sexualmente por Robert, su exmarido. Semanas después descubre que está embarazada y, desde ese momento, Dominic siente una necesidad irrefrenable de protegerla y cuidarla para siempre.
Dominic me ha enamorado por completo. Su forma de cuidar a Brynn, de estar siempre pendiente de ella y de hacer todo lo que está en su mano para mantenerla a salvo lo convierte en un personaje increíblemente especial. Es protector, leal y profundamente entregado.
La trama está perfectamente equilibrada: momentos muy tiernos, escenas muy hot y un toque de drama y acción que mantiene el ritmo de la historia en todo momento.
Me ha encantado la evolución de Brynn, cómo deja atrás el miedo a Robert y cómo se convierte en una mujer fuerte, dispuesta a todo por proteger a su bebé.
A medida que avanzaba la historia, el libro me iba gustando cada vez más, hasta convertirse en uno de mis favoritos de la saga.
Sin duda, recomiendo la Saga Vinyl al 100%. Es una serie que no deja indiferente y que engancha desde el primer libro.
Además, el epílogo me ha despertado una necesidad enorme de conocer la historia de Sam y Bianca.