Ante todo decir que esta historia no va solo de amor, sino de heridas, decisiones difíciles y segundas oportunidades, pero principalmente de crecimiento y desarrollo personal.
Nuestros protagonistas han madurado y llevan a cuestas todo lo que han vivido y experimentado en los libros anteriores. Y eso se nota en cada diálogo y en cada decisión que toman.
La verdad es que una cosa que me gustó especialmente es cómo la autoras nos muestran las consecuencias de todo lo que ha ocurrido anteriormente. Y es que no hay borrón y cuenta nueva. Las heridas siguen ahí, las inseguridades también, y eso hace que la evolución sea brutal.
Por otro lado, el ritmo en este libro es más pausado que en los anteriores, pero tampoco excesivamente lento. Quizás más íntimo. Hay momentos de tensión, por supuesto, pero lo importante recae en las emociones y en cómo los personajes afrontan lo que sienten.
En resumidas cuentas, 𝗦𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿é 𝗮𝗾𝘂𝗶 es un buen cierre de trilogia, a mi parecer, ya que nos deja con el corazón calentito. Y sobre todo es un buen cierre porque al terminar me he parado a pensar en los personajes, en ese viaje junto a ellos, porque los he acompañado desde ese caos del 1°tomo hasta un lugar mucho más estable y acogedor al final.