En vísperas de las fiestas navideñas, la famosa escritora de novela policiaca Abril del Pino desaparece repentinamente. Cuando la policía entra en su lujoso ático frente al Retiro todo está en orden, pero la hipótesis del secuestro se perfila como la más lógica.
Deshaciendo el camino de Abril hasta el momento en que fue vista por última vez, el inspector José Manuel Castillo no tarda en dirigir la mirada hacia la librería Las Palabras Mágicas. Fue allí donde el Rame-Tep, una intrigante sociedad literaria especializada en novela negra, celebró su cena de fin de ciclo anual, e invitó a Abril del Pino a presidirla.
Ambientada en Madrid y Valencia, La doble desaparición de Abril del Pino es un apasionante enigma literario y un homenaje a la novela clásica de misterio tejida a través de una fascinante incursión en el mundo del libro.
Una escritora desaparecida, todo esconde un misterio del pasado. Una libreria donde se gustan todos los que conocen a Abril y la han visto por última vez. Muchas referencis literaria y musicales que le dan un toque al libro. La narración es muy buena y te mantiene enganchada.
Me estaba gustando y era buena la premisa, pero a partir del viaje a Valencia dejó de convencerme y el final me decepcionó totalmente. Me da rabia porque sigo a la autora en redes y quería que el libro me gustase, pero no.
Divertido, emocionante, sorprendente y te atrapa de la primera página a la última. Marina se consolida como una de las mejores narradoras de misterio de la actualidad, capaz de tocar todos los palos y subgéneros con maestría. Y una vez resuelta esta doble desaparición, deseando saber más sobre estos personajes. Sobre todos.
Terminar La doble desaparición de Abril del Pino ha sido una de esas experiencias lectoras que no se repiten a menudo: intensa, inteligente y profundamente absorbente. Tres días inmersa en una historia que se hace corta y un final que no solo cumple, sino que deja una necesidad real de más.
Era mi primera novela de Marina Sanmartín, a quien conocía por su labor como librera y divulgadora literaria, y la espera mereció totalmente la pena. La novela despliega una trama de novela negra exquisitamente hilada, con giros constantes, tensión sostenida hasta las últimas páginas y una enorme precisión narrativa. Aquí no sobra nada: cada detalle cuenta.
Destaca especialmente la construcción de personajes, complejos, vivos y llenos de matices, capaces de generar afinidades, rechazo y cambios de opinión a lo largo de la lectura. El tratamiento de los personajes femeninos es sólido, natural y profundamente contemporáneo: mujeres completas, inteligentes y profesionales, sin necesidad de subrayados.
La ambientación —con Madrid y Valencia como ejes, pero no como únicos escenarios— está integrada con una elegancia que refuerza la historia y conecta con el universo vital de la autora. A esto se suman referencias literarias y cinematográficas que enriquecen la lectura sin distraer, invitando incluso a nuevas exploraciones lectoras.
Narrativamente brillante, sin caer nunca en lo pedante, la novela combina inteligencia, ritmo y sensibilidad con frases memorables y una tensión que no decae ni siquiera en las últimas páginas. Se nota el trabajo, el esfuerzo y la exigencia detrás de cada capítulo.
Una novela negra de alto nivel, escrita con oficio y personalidad, que confirma que lo verdaderamente valioso no suele ser fácil. Absolutamente recomendable.
Me ha gustado bastante este libro, muy pero que muy entretenido. Ambientado entre Valencia y Madrid, (e incluso entre ellas en un conocido bar conocido por todos los que hemos transitado la A-3), comienza con la desaparición de una celebre escritora de thriller, tras haber celebrado una cena literaria junto con los misterioso, pero influyentes, componentes de un club de lectura. De la investigación se ocupará un inspector auxiliado por una periodista jubilada del “diario Levante” de Valencia. La trama no está mal. Personajes que albergan pasados oscuros que pueden tener con la desaparición de la autora. Secretos que han marcado que afloran tras años soterrados, y casi una docena de sospechosos, donde cada uno de ellos puede tener un motivo para agredir a Abril del Pino. El libro no es muy largo, y se lee de forma muy fácil, gracias a la prosa ágil y adictiva de la autora (me recuerda a Joel Dicker), demostrando que se puede hacer un buen thriller sin vísceras. Además, está plagado de referencias literarias y en menor medida cinematográficas. Con un final que a mí por lo menos me ha gustado. Si tuviera que ponerle un pero sería al personaje del inspector, que me ha parecido plano e infantil. En definitiva, un libro que cumple con creces su objetivo que es entretener. Adictivo desde casi la primera página y muy agradable de leer. Un libro cuya lectura recomiendo.
Marina Sanmartín hace de esta historia algo imprevisto hasta las últimas hojas. Abril aparece y desaparece de la historia, junto con Ágata y el inspector, llevándote por la novela sin apenas darte cuenta, pivotando entre unos y otros buscando al culpable. Breve y corta, novela que deja con ganas de seguir sabiendo de sus personajes, y quién sabe, de una segunda parte que sería más que bien recibida ☺️
Libro sin extrema complejidad, de lectura fácil y rápida. Bastantes personajes que no desconciertan, que dan salsa a la historia. Incógnitas que van tomando forma. Quizá pudiera tener más giros o cerrar más explícitamente algunos temas, pero adentrarte en Madrid y Valencia, junto a un inspector y su oficial, te entretiene.
Tenía buena pinta, escritora de novela negra que desaparece después de una reunión de un exclusivo club de lectura.. Pero ahí se quedó. Aunque se lee rápido y bien, se me ha quedado algo floja la novela.