Zerocalcare sul finire del 2011 ha quasi 28 anni e per un sacco di tempo ha fatto soprattutto fumettacci sulle fanzine fotocopiate e locandine per concerti punk hardcore. Oltre ad un numero sterminato di autoproduzioni nel circuito dei centri sociali, ha collaborato anche con il quotidiano "Liberazione" (pagina delle illustrazioni, ormai chiusa), il settimanale "Carta" (chiuso), i mensili "XL" di Repubblica (spazio Italian underground, chiuso) e "Canemucco" (chiuso) e la divisione online della DC comics, Zuda.com (chiusa). Tra le collaborazioni che non è riuscito a far chiudere c’è il settimanale "Internazionale", l’annuale antologia del fumetto indipendente "Sherwood Comix", la "Smemoranda" e frescafresca pure la rivista "Mamma!".
Alla fine del 2011 ha dato alle stampe il suo primo libro, “La profezia dell’armadillo”, autoprodotto sì, ma da Makkox.
A ottobre 2012 è uscito il secondo, “Un polpo alla gola“, edito da Bao Publishing.
El relat d'una generació que veu com no pot tindre ni el control de les seues propies vides. M'he identificat molt en Zero, així com m'ha agradat especialment les pagines on es presentaven els monstres. M'ha recordat molt al còmic "Monstruosamente". Entretingut, en pagines dignes de recordar, però premises que, per a mi, no son res nou ni aconseguia acabar de conectar en elles.
"No se puede matar. Sólo se puede resistir. Esperar a que pase, y prepararse para la próxima vez" Sobre la pérdida de nosotros mismos en caminos sin definir. Tremendamente humano. Fine shit.
Zerocalcare nunca defrauda. Con su peculiar humor, retrata la situación de una generación que ha nacido con unas expectativas elevadas pero que vive en medio de la precariedad y la inestabilidad, con su consecuente frustración. Eso afecta a muchas facetas de nuestra vida, desde las relaciones amorosas a la amistad.
Me siento totalmente destrozada con el hecho de que no pueda vivir todos los días cerca de mis amigos para poder hacer sus males, menos males. Porque a mi ellos me han salvado la vida y solo quiero tenerlos cerca siempre. 😭🫂💔
Durísimo y extraordinariamente lúcido, el último libro publicado en nuestro país del gran Zerocalcare golpea al lector con el dolor de la mismísima realidad, del día a día de una sociedad carente de valores y empatía en la que el único consuelo es encontrar a otros seres humanos con los que compartir los muchos dolores y las escasas alegrías que nos depara la existencia.
En este volumen, Zerocalcare (el personaje y la persona real) es ya un autor de éxito y se ve superado por esto mismo. Es incapaz de lidiar con sus ansiedades, temores y carencias emocionales, así como con el fracaso de sus amigos en sus vidas personales y profesionales, por lo que opta por aislarse de todo y de todos. Evidentemente, esto no le traerá la paz, sino tan solo un tipo de dolor distinto, hasta que al final... bueno, mejor no hacemos espoilers, ¿ok?
La universalidad de este historietista es indiscutible. El siglo XXI está siendo un auténtico desastre, una sarta de salvajadas, injusticias y desigualdades (y ni siquiera voy a hablar de amenazas globales como el cambio climático o el desarrollo descontrolado de las IAs) que no dicen nada bueno sobre los seres humanos. El egoísmo es la norma, y la precariedad en casi todos los aspectos de la existencia se ha convertido en algo tan corriente que ya apenas la sentimos, más que como una especie de opresión en el pecho que nos acompaña a todas partes. Los pocos afortunados que tenemos un trabajo estable, una familia más o menos estructurada y un círculo de amistades en el que podemos apoyarnos somos unos auténticos privilegiados, y ni siquiera nos damos cuenta. Y, a pesar de todo, aunque uno pertenezca a esta afortunadísima minoría, si se piensa siquiera un momento en el futuro que les espera a nuestros hijos e hijas, esa bola en el pecho, ese sentimiento de ansiedad que nos acompaña como una sombra siniestra incluso en nuestros momentos más felices, se agiganta hasta dejarnos sin aliento.
Y es que, amigos, vivimos en un mundo de mierda en el que solo nos tenemos los unos a los otros. La generación a la que pertenezco, lamentablemente, ha hecho (hemos hecho) un trabajo perfecto convirtiendo el mundo en un lugar prácticamente inhabitable, y eso nos destroza por dentro, seamos o no conscientes de ello. Zerocalcare es diez años más joven que yo, pero los suyos no lo han hecho mejor que los míos: han heredado nuestra forma de hacer las cosas y las han continuado hasta su lógica conclusión, que no es sino el abismo. Y, sin embargo, la solución es sencilla: tratarnos bien a nosotros mismos y a los demás, ser decentes, perdonarnos. Calcular si nuestros actos van a hacer daño a alguien y, si tenemos la sospecha de que va a ser así, no llevarlos a cabo.
Vamos, gente, a tirar palante: otro mundo es posible y tal y tal. Hasta el fin, como Zerocalcare, lucharemos y tendremos esperanza. Porque la alternativa es mucho peor...
Otra genial obra de Zerocalcare, aunque se me ha hecho un poco densa esta vez.
Es un cómic precioso que habla del verdadero valor de la amistad pero tratando a cada uno de los personajes con un cariño inmenso, dotándoles de tanta realidad que a veces escuece. Es imposible no sentir empatía por Sarah, Secco, Despreciable, Jabalí, Zero, y Giuliacometti.
A veces es tan fácil alejarse, sin darnos cuenta de que nadamos solos a mar abierto sin nadie cerca que pueda ayudarnos.
"Lección número uno: de las cosas feroces no se huye. Lección número dos: las cosas feroces se pueden golpear. Lección número tres: cuida de quien tienes cerca. Lección número cuatro: busca ayuda."
Me quedo con esto.
"Al final nosotros somos esto. Supervivientes, imperfectos, llenos de cicatrices que nos hemos hecho entre nosotros. Es así, cuando atraviesas la vida, te desgastas y no puedes volver a ser el de antes. Tienes que conformarte. Lo importante es que entiendas qué piezas son las más importantes, esas de las que no puedes prescindir. Las que te hacen ser lo que eres. Lo importante es que las agarres y no las sueltes. Debes agarrarlas y no soltarlas. Hasta el último grano de arena."
🎂Qué difícil es, a veces, asumir que el tiempo pasa y que ya nada es como antes. Que llegas a los 30, miras a tu alrededor y ves que tus amigos han avanzado, han cambiado de etapa y tú sientes que te has quedado un poco en pausa. Justo eso es lo que le ocurre a Zerocalcare. 💍Aunque ya es un autor reconocido, todo se tambalea cuando descubre que uno de sus amigos de siempre (el “pieza” del grupo) va a casarse y a sentar la cabeza. A partir de ahí, empiezan las dudas, las comparaciones y las preguntas incómodas. 🚨El reencuentro con la pandilla en la boda despierta recuerdos y complicidades pero también deja al descubierto una distancia cada vez más evidente. Su vida ahora gira en torno a la fama, las presentaciones, los compromisos y las reivindicaciones sociales. Todo eso lo aleja, poco a poco, de lo que fue su refugio. Y, además, refleja muy bien la ansiedad que provoca vivir bajo expectativas constantes: lo que esperan de él es mucho y sostenerlo no es nada fácil. 🎨Todo esto contado con su inconfundible sentido del humor y con unos dibujos que retratan a la perfección su mundo interior. 📣No solo habla de sí mismo. A través de su grupo de amigos aborda temas tan actuales como la precariedad laboral, el acceso a la vivienda, la inestabilidad emocional, las relaciones, la presión social o el miedo al futuro: problemas de toda una generación. 🧌De forma paralela, cuenta una historia simbólica: un hombre y un niño en un páramo desierto, cazando monstruos. Pero no son monstruos cualquiera, sino los que nos acechan por dentro: la injusticia, el miedo, la impotencia, el sentimiento de estar acorralados… esas “cosas feroces” que hay que aprender a reconocer para no dejar que nos paralicen. ⚫️⚪️Con solo dos colores (blanco y negro), Zerocalcare consigue transmitir mucho. Refleja nuestro mundo, con contradicciones y vergüenzas, pero sin perder nunca la ternura, la esperanza y la sonrisa.
Maravilloso alegato a la amistad en un mundo cada vez más individualista. Calcare retrata como nadie nuestro tiempo, lleno de incertidumbre, precariedad y egoísmo pero en el que también hay cabida para la humanidad. Seguramente una de sus mejores obras, conjuntamente con Kobane Calling.
Léelo si: Te gusta la autoficción y los retratos de nuestro tiempo. También, si te gusta el humor de Zero Calcare.
Como siempre buenas metáforas de parte de Zerocalcare, con problemas reales por parte de los personajes con los que te tienes que sentir identificado a la fuerza. Aunque me parece que en este cómic se pasa un poco de rosca en la resolución final, aún así, un cómic muy bonito que habla de temas muy complejos sin dar soluciones simples.
Me ha gustado que mi primer cómic sea este de zerocalcare, ya que me gustó mucho la serie y me enteré hace poco de todos sus cómics . Creo que es un buen comienzo para seguir leyendo el resto de sus títulos y que me siga riendo de la misma manera con su naturalidad y sus ganas de protestar contra la sociedad actual y todas las desigualdades.
Otra joya de Zerocalcare, que nunca da puntada sin hilo, y en esta ocasión acomete la precariedad, los cambios vitales, la crisis de los 30, la angustia ante el futuro y la (falsa) solución que ofrece el individualismo.