Leer America profunda es tomar contacto con el gran interrogante de nuestro destino. En las paginas que abren a la dimension no pensada de lo americano, Kusch reconstruye la maxima tension de ese contrastre como la oposicion entre el hedor y la pulcritud dos formas arquetipicas que evocan el drama existencial de las clases medias urbanas y de sus intelectuales frente a la presion de lo popular. En nuestro continente dice Kusch ""por un lado estan los estratos profundos de America, con su raiz mesianica y su ira divina a flor de piel, y por el otro los progresistas occidentalizados de una antigua experiencia del ser humano. Uno esta comprometido con el hedor y lleva encima el miedo al exterminio, y el otro en cambio es triunfante y pulcro y apunta a un triunfo ilimitado, aunque imposible"". La leccion de Kusch conjuga una incitacion filosofica y un gesto vital. Su invitacion a pensar America desde su propio entorno, lejos de constituir una presuncion localista, significa una reivindicacion del pensar mismo concebido como un acto genuino y universalizante.
Günter Rodolfo Kusch fue un antropólogo y filósofo argentino.
Obtuvo el título de Profesor de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires. Realizó profundas investigaciones de campo sobre el pensamiento indígena y popular americano como base de su reflexión filosófica. Además escribió varias obras teatrales y una amplia colección de artículos y conferencias sobre estética americana. El tango fue uno de sus temas predilectos.
Una profesora me recomendó este libro en una clase de la vida indígena andina y es la primera lectura suplementaria que he hecho. Es absolutamente incredible en desarrollar más el entendimiento del mundo incaico antes de y después del encuentro con el occidental. Muy recomendado
Las vueltas que di para terminar este libro. Gracias a la playa de verano por empujarme a leerlo, porque me llevo un nuevo autor favorito. Aguante la antropología de este señor, y su pasión por la sabiduría de América.
Amo todos los planteos y alguna formas que maneja a la hora de describir. Sus imágenes son simples pero tan significativas. Me cuesta leerlo, pero lo disfruto.
Kush parte su estudio con un sentido: el olfato. ¿Se puede estudiar América a través de sus aromas? El ensayo vaga entre la crónica y la antropología, en una narrativa que se envuelve como un aguayo. Uno pasa en este libro entre los mercados y las ruinas de un continente para identificar sus signos, sus comportamientos: un volumen para leer y releer durante años.
"Y ahí pasarían los compradores blancos, que ya no preguntaban sino que estaban seguros de sí y se dedicaban a hacer cosas y a llenar silencios y boquetes por donde se les chorreaba la vida. Estaría muy lejos dios y seguramente no necesitaría de tanta palabra. Estaría en las trastiendas de alguna chichería, en las callejuelas tortuosas y añejas, detrás de las cortinas de algunos cuartos malolientes o en esa cueva extraña debajo del altar de Santo Domingo. Pensó el yamqui con picardía que su dios tendría vergüenza de ser dios y lloraría ese tiempo en que la gente lo había olvidado."