Durante años, Guazei'ki'no ha sido atormentado por visiones de un dios que acaba con su vida. Nunca ha podido ver su rostro. Sólo su voz ha sido revelada mientras Juracan arrasa con los bosque de Borikén. El taíno sospecha que esto podría ser más un sueño que una visión, eso es hasta el año 1493.
Dioses blancos llegaron a borikén atravez del mar. Actúan pacíficamente y el cacique Agüeybana junto a su tribu los reciben con regalos y una piedra que los obsesiona, el oro. Pero en la noche que se preparó un Areyto para celebrar la llegada de estos nuevos dioses, todo cambia. Los antiguos dioses de Borikén le revelan a Guazei'ki'no el rostro del dios que le quita la vida. Un dios blanco de ojos rojos con una espada de fuego y una sonrisa oscura. El mismo dios que está afuera del batey frente a él.
Los libros de historia han escrito lo que sucedio con los conquistadores que invadieron America, pero ha llegado el momento de conocer la verdad de los taínos y la guerra de Borikén.
El Taíno es una obra de ficción histórica que disfruté enormemente. Desde el principio me sorprendió lo entretenida que resulta, ya que, aunque uno podría pensar que se trata de una historia sencilla, en realidad va mucho más allá. Se nota el esfuerzo del autor por lograr una representación lo más precisa posible del contexto histórico, respaldada por una investigación cuidadosa.
Tuve la oportunidad de presentarle el libro al autor, y durante esa conversación me compartió la inspiración detrás de la novela. Para serles sincero, fue sorprendente descubrir que todo nació a partir de un road trip al Yunque. A partir de esa experiencia, Bryan González logró construir una historia sólida dentro de su universo narrativo, con una visión clara y bien fundamentada.
La novela sigue a Guazei’ki’no, un taíno que tiene visiones sobre un acontecimiento catastrófico que amenaza a Borikén. Aunque no sabe cuándo ocurrirá ni contra qué dios deberá enfrentarse, la tensión crece a medida que se aproxima la llegada de los españoles en 1493. La trama se desarrolla desde este punto hasta la revolución taína de 1513, incorporando elementos como el sacrificio, el amor por la tierra y la lucha por mantener viva la identidad cultural.
Además, los lectores atentos encontrarán easter eggs relacionados con otra obra del autor, pero eso será tema para otra reseña.
En definitiva, El Taíno es una novela que logra entretener y educar a la vez, con un enfoque profundo y respetuoso hacia nuestra historia. Es un homenaje valioso a nuestras raíces y una lectura que recomiendo ampliamente.
Este libro es mucho más que una ficción histórica: es un grito de orgullo, de resistencia y de amor por nuestra tierra. Desde la primera página, las descripciones vívidas y la tensión constante te sumergen en una época crucial para Puerto Rico. El autor logra capturar la esencia de los taínos: un pueblo noble, pero ferozmente protector de su tierra, su familia y su legado.
Este libro se siente como un retelling necesario de lo que ocurrió cuando los españoles llegaron a Borikén. Pero más que una historia del pasado, El Taíno carga con un mensaje claro y vigente: la lucha por salvar a nuestra tierra de las garras del colonialismo no ha terminado… apenas comienza.
Me conmovió profundamente la forma en que se entrelazan los sentimientos de lucha, perseverancia y pertenencia. Es una lectura que despierta el corazón y el espíritu, especialmente para los puertorriqueños que buscan reconectar con sus raíces. Una de mis citas favoritas resume perfectamente el alma del libro:
“Borikén es de los hijos del mar y de la tierra. No de los dioses blancos”.
El Taíno es, sin duda, una lectura obligada. Un homenaje poderoso a quienes resistieron y a quienes seguimos resistiendo.
Agradecida con Bryan González por obsequiarme su obra a cambio de una reseña honesta.
—————————
This book is much more than historical fiction: it is a cry of pride, resistance, and love for our land. From the first page, the vivid descriptions and constant tension immerse you in a pivotal time for Puerto Rico. The author captures the essence of the Taíno: a noble people, yet fiercely protective of their land, their family, and their legacy.
This book feels like a necessary retelling of what happened when the Spanish arrived in Borikén. But more than a story of the past, El Taíno carries a clear and timely message: the fight to save our land from the clutches of colonialism is not over… it has only just begun.
I was deeply moved by the way the feelings of struggle, perseverance, and belonging intertwine. It is a read that awakens the heart and spirit, especially for Puerto Ricans seeking to reconnect with their roots. One of my favorite quotes perfectly sums up the soul of the book:
“Borikén belongs to the children of the sea and the land. Not to the white gods.” (Translated)
El Taíno is, without a doubt, a must-read. A powerful tribute to those who resisted and to those of us who continue to resist.
Grateful to Bryan González for gifting me his work in exchange for an honest review.