“Cuando tenía tu edad, íbamos en bici a todas partes sin tanto lloriquear. Lo que pasa es que sois unos consentidos. Se os da siempre todo en bandeja de plata a nada que abrís la boca. ¿No crees que va siendo hora de mostrar un poquito de gratitud? Móvil nuevo, pantalones nuevos, esto de aquí, aquello de más allá. Yo no sé qué coño hemos hecho mal” ~ La ciudad de Thomas Korsgaard.
Traducción: Blanca Ortiz Ostale.
Segunda entrega de la trilogía de Tue, un adolescente danés que vive en una granja con su familia desestructurada y que comienza con “El patio”. En esta ocasión, nuestro joven amigo ya tiene 17 años y mantiene oculto un secreto mientras se enfrenta al carácter violento e imprevisto de su padre, y a la recuperación de su madre de una depresión. Ahora, su madre parece haberse enamorado de otro hombre al que conoció por internet y la sombra del divorcio sobrevuela a la familia.
Al igual que el libro anterior, la historia de Tue me parece entretenida y correcta pero no sé qué me pasa con estos personajes que los siento lejanos, distantes y sigo sus vivencias como una mera espectadora a la que le da igual si van o si vienen.
Son historias que se leen muy bien, con capítulos cortos que cuentan su vida cotidiana pero me sigue faltando algo. Creo que a esta familia o la odias o la adoras y yo estoy en el medio, indiferente.
Esta trilogía me atrapó mucho, de todas formas creo que la segunda parte es más dura que la primera. Odio a todos los personajes en la misma proporción de que me dan lástima. Tengo muchas ganas de la tercera parte, me encanta la ironía y la sin vergüenzura de Tue.
La primera mitad me tuvo esperanzado pero solo estaba jugando conmigo porque la segunda mitad me devastó, me pasó por encima como una apisonadora y no creo que pueda levantarme pronto. Necesito que Tue se aleje de ahí pronto.