Tomás González nació en Medellín, en 1950, y comenzó a escribir a principios de la década de los setenta, poco después de empezar a estudiar filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. A partir de entonces no ha parado de escribir, publicando sus libros en Colombia y México. Aparte de algunos poemas y cuentos que se sitúan en Nueva York, el resto de su obra se centra en Colombia. Ha publicado las novelas Primero estaba el mar y Para antes del olvido, esta última ganadora del V Premio Nacional de Novela Plaza & Janés de 1987; la colección de cuentos El Rey del Honka-Monka; y la colección de poemas Manglares.
Lejos de la antología “la espinosa belleza del mundo”, este nuevo trabajo del gran escritor trae 20 cuentos cortos entrelazados, a medias, porque un pueblo hundido para la construcción de un embalse. Entretiene y engancha, pero no está destinado a trascender.
Grandes cuentos interconectados. Con historias entrañables, duras y llenas de nostalgia y vacío. Es el primer libro que leo de Tomás pero tiene muchos aires del boom latinoamericano.