Leí que esto era amor: Una historia donde cada libro es un refugio, cada susurro una promesa y cada segundo una oportunidad para creer en el verdadero amor.
En busca de un nuevo comienzo, Lucía deja atrás su vida en Valencia para instalarse como bibliotecaria en un encantador pueblo, donde el tiempo discurre más lento y el corazón tiene espacio para sanar. Allí, entre estantes de libros, un peculiar club de lectura y calles serenas, conoce a Gabriel, un escritor que también carga con sus propias heridas.
A medida que sus caminos se entrecruzan, Lucía descubrirá el poder de la amistad y la posibilidad de un nuevo amor que podría cambiarlo todo. Pero, entre risas, secretos y decisiones difíciles, ¿será capaz de abrir su corazón y confiar en un futuro que nunca había imaginado?
Llena de emociones, esperanza y giros inesperados, esta novela te invita a creer en los nuevos comienzos y en la magia de los libros que nos transforman.
«Dicen que la vida está formada por las pequeñas decisiones que tomamos. Y eso es lo que tenía que hacer ahora, tomar una decisión que cambiará mi vida, escribir un nuevo capítulo. Pero uno que fuera un cambio radical, que cambiara por completo el curso de una novela, como cuando estás leyendo una historia y te sorprende. Y esta vez iba a ser yo la protagonista. No iba a quedar relegada a que mi vida se catalogara como una entrada secundaria.
Mi abuela Ana siempre decí "Lucía, no dejes que apaguen tu luz". Y eso es justo lo que iba a recuperar mi luz, recuperar mi vida».
Ha sido entretenido pero nos ha costado conectar al uno con el otro. Cuenta una historia de amor bonita aunque hay veces que se queda corta dando detalles y otras en las que se pasa un poco. El lenguaje que utiliza es sencillo y ya se veía que iban a terminar juntos desde que empiezas a leer la historia. Eso es algo que se ve a simple vista y que baja un poco tus expectativas.
2.5 Leí la novela porque soy fan de la autora en tiktok, creo que de otra manera no lo hubiera leído porque la trama de una bibliotecaria encontrando el amor no me llamaba mucho.
Del libro la protagonista no me hizo encariñarme, me pareció un poco sin personalidad, aunque fue interesante ver su día a día en la biblioteca. El coprotagonista peor, le tiran un trago encima y se enamora.
El romance bien planito y sin sobresaltos, por ahí del final le quieren meter un drama chiquito que nadie se creyó. Creo que es un libro de esos en dónde no pasa la gran cosa, supongo que simplemente no soy el público correcto.
Hay libros que llegan con la promesa de ser una historia romántica ligera y acaban convirtiéndose en algo más profundo. Leí que esto era amor es uno de ellos. La historia de Lucía, una joven bibliotecaria que huye del ruido de la ciudad para recomponer su vida en un pequeño pueblo manchego, empieza con calma, casi con un tono costumbrista, y poco a poco va tejiendo una red de emociones que se sienten muy reales.
Confieso que al principio la lectura se me hizo algo lenta, especialmente hasta que la autora consigue que el ritmo del pueblo —con sus desayunos en la pastelería, sus cotilleos y sus personajes pintorescos— se vuelva familiar. Pero una vez que eso sucede, es imposible no dejarse llevar por la calidez del entorno y por las relaciones humanas que se van construyendo.
Lucía me ha parecido un personaje entrañable y muy creíble, quizá porque su profesión me resulta cercana: ver una bibliotecaria como protagonista siempre es un regalo. Se nota el cariño con el que María José Moreno la ha creado, reflejando con sensibilidad la importancia de los libros en la vida cotidiana y en la sanación personal.
El romance entre Lucía y Gabriel funciona bien precisamente porque ambos son adultos que cargan con pasado y heridas, pero que también saben lo que quieren. No hay dramatismos innecesarios ni clichés juveniles, sino una historia pausada, con espacio para la reflexión y el humor.
Aunque algunas tramas secundarias quedan algo abiertas y el desenlace podría haberse cerrado con más fuerza, la novela deja una sensación cálida y reconfortante. Leí que esto era amor es un homenaje a los libros, a los nuevos comienzos y a la vida tranquila que a veces olvidamos disfrutar.
¿Sabéis esa sensación de que un libro os va a gustar pero supera todas las expectativas? Bien, pues eso me ha pasado con esta joya. De verdad pensaba que iba a agradarme y ser una historia ligera y con romance. Ay, María del pasado, que engañada estabas!!
Está obra sí que contiene amor y sí que es ligera, pero tiene tantas, pero tantas otras cosas más... Para empezar no he podido empatizar más con Lucía la protagonista quien se encuentra tratando de superar un duelo y nos narra todo lo anterior a él que muchas veces se pasa por alto.
De verdad que desde que empecé a leer su historia, quería coger a Lucia y meterla en un frasquito de cristal para que nada más pudiera hacerla daño. Me ha tocado el corazón demasiadas veces y emocionado otras tantas.
No todo ha sido triste! También me he reído con sus vivencias en su nuevo destino, un pueblo perdido del mundo en el que la principal atracción son los desayunos en la pastelería del pueblo y los cotilleos.
Me ha llegado esa sensación de cariño que ha experimentado al verse por primera vez rodeada de personas que la valoraban y querían.
Otra cosa maravillosa que tiene esta historia son las continuas referencias a libros, series y películas, de verdad hace que la lectura sea como si la historia viniera de manos de una vieja amiga y nunca hubieras abierto un libro para leerla.
En cuanto a la historia de amor....bueno vale, he gritado, he de admitirlo. Pero es que estos Dos tenían una química y unos tira y afloja que me hacían reír y enganchaban a su historia cada vez más.
De verdad ha sido una lectura que he disfrutado muchísimo. Calida y acogedora, con sentimientos y risas. Creo que he experimentado de todo entre sus páginas y ese es el mayor fin de un libro.
Si deseáis algo que os remueva, que os haga reir y enamore, de cabeza a por esta historia
Este libro prometía una historia feel good con romance tipo rom-com, slow burn, duelo y autodescubrimiento, ambientada en un pueblo pequeño y protagonizada por una bibliotecaria y un escritor. Los tropes están claros… pero la ejecución no termina de sostenerlos.
La novela está llena de frases bonitas, incluso muy bonitas, pero muchas se sienten vacías de emoción. Funcionan como citas sueltas, pero dentro de la historia no siempre tienen el peso que deberían. El principal problema es el romance: no logré sentirlo real.
Cuando Gabriel se le declara a Lucía (ya pasada más de la mitad del libro), lo único que había percibido hasta entonces era atracción. No un amor que se cuece a fuego lento. No vemos tensión, coqueteo ni momentos que construyan ese “te adoro” que aparece de repente. El slow burn prometido no se desarrolla; simplemente ocurre.
Después de la confesión, el romance deja de ser slow burn y se vuelve intenso de golpe. Lucía con sus pensamientos y Gabriel con sus acciones, como si se hubiesen saltado etapas importantes del enamoramiento. Esto hace que muchas reacciones se sientan apresuradas o poco coherentes, especialmente cuando Lucía pasa de la desconfianza al enamoramiento absoluto en cuestión de escenas.
Tampoco me convenció el tratamiento de algunos personajes secundarios, como Rafa, hacia quien Lucía cambia de opinión de forma abrupta solo por una advertencia externa. Además, la forma en que se describen algunos personajes de piel morena me dejó reflexionando.
A nivel narrativo, la lectura se vuelve confusa en varios momentos. Hay muchos personajes y, en ocasiones, es difícil saber quién está hablando si no se menciona explícitamente. Algunos aparecen varias veces sin llegar a ser memorables. Los capítulos suelen cortar en medio del conflicto y luego saltar a otra escena o a otro momento, lo que genera desconexión.
Los personajes se sienten planos y sin una voz propia definida. No logré encariñarme ni conectar emocionalmente con ninguno, y el romance nunca me provocó esos momentos de “awww” que esperaba.
El mayor punto a favor del libro es el entorno: el día a día de una bibliotecaria, las referencias literarias y el amor por los libros están muy presentes y se disfrutan.
Curiosamente, el romance logra sentirse auténtico casi al final, especialmente en el capítulo 26, narrado desde el POV de Gabriel. En apenas unos capítulos, la historia muestra el potencial que pudo haber tenido desde el principio, lo que me dejó preguntándome por qué ese nivel no se mantuvo a lo largo del libro.
En resumen, es una historia con potencial y una base bonita, pero que necesitaba un desarrollo más trabajado para que el romance y los personajes realmente conectaran.
Comenzamos en Valencia, pero después nos trasladamos a un pequeño pueblo ficticio en la provincia de Albacete, llamado Ontúrbula.
✒️Narrativa:
Narrado en primera persona por nuestra protagonista: Lucía. La pluma de la autora es sencilla pero todo está narrado con una exquisitez impresionante.
👩🦰Personajes:
Lucía y Gabriel son los protagonistas principales.
📖Trama:
Lucía acepta un trabajo en la provincia de Albacete intentando buscar una nueva vida. Allí encontrará mucho más que un empleo.
✨️Opinión personal:
Lucía es bibliotecaria pero está en el paro y no encuentra trabajo. Un día recibe una llamada desde la provincia de Albacete en la que le ofrecen un puesto como bibliotecaria. Lucía a pesar de las reticencias de algunos allegados, acepta intentando reencontrarse a si misma.
Llega a Ontúrbula, un pequeño pueblo que por la autora ha creado a la perfección. He saboreado cada rincón descrito e incluso me han dado ganas de conocerlo, a pesar de que no existe jeje.
Es un libro en el cuál su ingrediente principal son los libros. La mayor parte de la ambientación transcurre en la biblioteca municipal del pueblo.
Aunque también hay espacio para el amor. Lucía conoce a Gabriel y a pesar de que al principio no se llevan nada bien, poco a poco eso irá cambiando. El slow burn es la piedra angular en esta relación.
Es un libro que respira ternura por los cuatro costados; desde los vecinos tan entrañables del pueblo, hasta ese pequeño club de lectura que se crea en la biblioteca. Todo amante de la literatura adorará este libro.
Para finalizar, es un libro de 220 páginas aproximadamente, por lo que en un par de tardes lo he leído. La pluma es muy amena y se lee rápido, aunque si que a veces me ha resultado algo repetitivo.
“Yo me sigo escapando de todo lo malo con la lectura porque, a pesar de que el tiempo sea finito, gracias a los libros puedo vivir mil vidas”. Quiteria📖
Una lectura que se me ha hecho un poco pesada hasta el 40%, pero después la he devorado en 48 horas. Es literalmente la definición de un pueblo de la España rural (ambientado en Albacete), por lo que es muy fácil sentirte identificada con cualquier personaje si vienes de algún lugar semejante.
Lucía, la protagonista, es una joven que llega de Valencia hasta Ontúrbula para ocuparse de la biblioteca, ya que necesita un cambio de aires tras la pérdida de su madre🐈. Mientras que Gabriel es el escritor que huyó del pueblo hace años para buscar la fama con su escritura y que, ahora, vuelve para reencontrarse de nuevo con su familia y, ya que está, con el amor.
Me ha gustado mucho el hecho de que ambos son ya unos adultos que saben lo que quieren y cuando lo quieren. Es decir, no se andan con rodeos ni dramas adolescentes como en otras novelas de romance.🩷
Lo que más me ha impactado son la cantidad de tramas secundarias que se abren durante los capítulos y que después no cierran (ninguna). Me he reído muchísimo con las amargadas, los vecinos chismosos, la profesora animada, el cartero, el policía… todos y cada uno de los personajes aportan un entretenimiento a la historia de amor de Romeo y Julieta.🫂
He marcado una cantidad de frases: ya sea por la relación con los libros, entre los personajes, de reflexión… todas y cada una de ellas me han marcado de una forma u otra.
📕“Decía Emily Dickinson que: Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”
📗“Recuerda, Lucía, lo que hemos querido siempre se queda con nosotros”
En definitiva, una novela recomendada para salir de un bloqueo lector. Diversión, romance asegurado y muchos cotilleos realistas.
Clichés: nuevos comienzos, small town, romance adulto cozy, bibliotecaria y escritor. 📝
Este libro ha sido un viaje precioso y profundamente humano. La historia nos lleva de la mano de Lucía una protagonistas que, tras un giro doloroso en su vida, decide empezar de nuevo en un pequeño pueblo de Albacete como bibliotecaria.
A partir de ahí, nos adentramos en su proceso de sanción, autodescubrimiento y en la redefinición de lo que significa realmente el amor: el amor de pareja, el amor propio y también el que recibimos de la familia, la amistad y la comunidad. 💕
🖋️ Hay autoras que tienen el don de transformar lo cotidiano en algo mágico, y María José Moreno es una de ellas. Su pluma es delicada, envolvente y tremendamente visual: cada palabra que escribe se convierte en una imagen nítida, como si el lector pudiera caminar por esas calles tan maravillosas de Ontúrbula.
Lo que más me ha fascinado es cómo la autora consigue que conectes con cada personaje. Todos tienen algo especial, todos aportan su chispa… pero tengo que confesarlo: Gloria me tiene enamorada. Esa mujer es simplemente maravillosa, llena de fuerza, ternura y verdad. Solo por ella, ya merece la pena abrir estas páginas.
🌿 Es un relato cercano, reflexivo y lleno de realismo, que te hace pensar y te recuerda que el amor verdadero empieza siempre por uno mismo.
💌 Si te gustan las novelas que combinan romance, crecimiento personal y un mensaje inspirador, este libro es para ti.
🩵 Familia lectora, hoy vengo con una historia que me ha hecho sonreír: "Leí que esto era amor".
📖 Una novela esperanzadora que viene a recordarnos que siempre hay lugar en la vida para recomenzar.
🩵 Desde las primeras páginas acompañamos a Lucía, quien deja Valencia para empezar de cero en un pueblo lleno de encanto y algo alejado de las grandes ciudades. Allí, como bibliotecaria, encuentra un un entorno sereno… hasta que conozca a Gabriel, un escritor que también tiene su propia historia.
📖 Me ha fascinado cómo la autora nos regala reflexiones sobre la lectura casi desde el inicio, dándole un aire íntimo y especial en el que cualquier lectora se sentirá identificada.
🩵 Además, las referencias a cierta localización italiana que me muero por conocer y a la práctica de las cartas a Julieta son un detalle precioso que conecta con el amor más romántico.
📖 Y lo mejor: al cerrar el libro queda ese buen sabor de boca propio de las comedias románticas de los 90, esas que tantas veces nos hicieron soñar y con las que crecimos.
🩵 Una lectura ideal si buscas emociones sinceras y un refugio entre páginas
📚 Tropos: nuevos comienzos, small town a la manchega, bibliotecaria + escritor, slow burn ⚠️ Avisos: duelo y temas sensibles tratados con tacto
💬 Confesión: a Maria José le dije sí sabiendo que soy estricta con las colaboraciones (quien me lee lo sabe: aquí se viene a por reseñas honestas). Y justo por eso me alegra decir que me ha conquistado más de lo que esperaba.
📌 ¿De qué va (sin destripes)? Lucía deja Valencia y aterriza en Ontúrbula, un pueblito de Albacete con el objetivo de revitalizar la biblioteca municipal y recomponerse por dentro. Entre un club de lectura tan peculiar como adorable y vecinos con más opinión que silencio, aparece Gabriel, escritor que vuelve a casa con sus propias cicatrices. La relación se cocina a fuego lento, entre libros, confidencias y decisiones que piden valor.
✨ Lo que me enamoró ✅ La ambientación: Ontúrbula no existe, pero la autora lo pinta con tanto detalle se siente como un autentico small town “a la manchega”. ✅ Los libros son el corazón de la historia. ✅ Romance adulto (de verdad). Dos personas que ya se conocen a sí mismas y se eligen con calma. ✅ El elenco secundario de lujo que aportan ritmo y chispa. ✅ La pluma: sencilla, cálida y muy cuidada; invita a subrayar.
⚠️ Lo que me sacó un pelín de la historia — Arranque pausado (hasta ~el 40% me costó entrar; después lo devoré). — Lucía reflexiona mucho y a veces un poquito de más.
🧭 Para quién es Si buscas una lectura acogedora que huela a libro nuevo y plaza del pueblo, con romance sin prisas, aquí esta tu casa.
Una historia muy tierna, pero demasiado romántica para mí… Me he encariñado con Lucía, pero Gabriel… me ha parecido una red flag desde el primer momento. Inmaduro e inestable. No estoy acostumbrada a leer novelas románticas, y menos con ese final.
es una no ella bastante sencilla y creo que sin mayores pretensiones pero está bien escrita y cumple el objetivo para desconectar de forma fácil y entretenida