Una novela cruda, realista y como mujer me ha llegado a todo mi ser, porqué lo que es escriben no son alucinaciones, ni invenciones, es una realidad que nos afecta vilmente a las mujeres en todo el mundo, sin distinción de color de piel, cabello o nacionalidad, la trata de personas es real donde deshumanizan a las personas para convertirlas en productos de intercambio al mejor postor.
Además en el libro podemos apreciar las reacciones que pueden llegar a tener las mujeres ante esté tipo de situaciones, las formas que utilizan para sobrellevar estas situaciones, en las que nos pueden hacer crecer o nos pueden caer bajo. Literalmente vemos el lado de las dos monedas, la víctima donde se mantiene víctima, sobrevive a la experiencia dejando atrás el pasado, y la víctima donde se convierte victimaria, la que se aferra al pasado donde su única razón es vengarse de sus atropellos de una u otra forma y en cierta forma al final nos muestra el destino de esas personas, como diría mi abuela; todo se paga en vida.