Existe una sustancia que prolonga la juventud y ensancha los límites de la vida. Su nombre es alka. Bárbara, antes de desaparecer, acaba de descubrirla. Pero no sabe lo que es, ni tampoco quién es el hombre detrás de EiderLab, el poderoso laboratorio que desde hace décadas quiere adueñarse del descubrimiento. Mientras todo Tenerife busca a la desaparecida arquitecta madrileña, ella misma, sin darse cuenta, ha emprendido una búsqueda que la llevará a las raíces secretas de su propio árbol genealógico. Allí encontrará a la mujer del infinito, capaz de abrir con su ciencia la puerta a una nueva época de la humanidad. Una aventura con ritmo de thriller que abarca tres generaciones de mujeres viajando a través del tiempo, desde los años previos a la Guerra Civil hasta ya entrado el siglo XXI. Con un desenlace que no es un fin, sino el comienzo de una nueva era.
Un libro que desde la primera página consigue atraparte con una energía especial. No se trata solo de la historia, que es muy original y sorprendente, sino de la manera en que está contada. La escritora juega con distintas líneas de tiempo que, poco a poco, empiezan a entrelazarse y a revelar las fascinantes conexiones entre los personajes.
Está escrita en breves capitulos donde la autora tiene la habilidad de darte lo justo para que según avanzas en la trama, te sientas satisfecho y, al mismo tiempo, te quedes con la intriga de saber qué pasará después. El resultado es que nunca quieres soltar el libro, terminas un capítulo y, casi sin darte cuenta, ya estás leyendo el siguiente.
En definitiva un libro muy entretenido que se disfruta de principio a fin