Una novela impactante que ofrece una mirada lúcida sobre los malos tratos y sus consecuencias
Manuel es un anciano que recibe una terrible llamada: su hija, que vive a cientos de kilómetros de él, ha sido asesinada. Sus dos nietos, Unai y Ainara, quedarán a su cargo. La niña, más pequeña, fue la que llamó a la policía cuando encontró el cadáver de su madre. Los tres deben acostumbrarse a su nueva vida, pero nada resulta fácil por culpa del horrible trauma que arrastran.
Alba Quintas Garciandia (Madrid, 1994) es escritora de novela, poesía y teatro. Fue ganadora del Premio Jordi Sierra i Fabra en 2012 con la novela Al otro lado de la pantalla, publicada ese mismo año en Ediciones SM y publicada en Alemania en el año 2014 en la editorial Ernst Klett.
En el año 2013 quedó finalista de la primera edición del premio La Caixa/Plataforma Editorial de novela juvenil con Globe, que fue publicada al año siguiente por la editorial Lapsus Calami.
En 2015 consiguió el Premio Extraordinario en el certamen de La Caixa/Plataforma Editorial por La chica del león negro, publicada en junio de ese año por el sello Neo de Plataforma Editorial.
Actualmente se encuentra en el último curso del Grado de Humanidades de la Universidad Carlos III de Madrid y trabaja como ayudante en el Teatro Guindalera.
No creo que la fantasía sea un mal mecanismo para alejarnos del dolor. Deja que por un rato sea una princesa en lugar de una huérfana. De todo hay que descansar, incluso de la realidad.
Me cuesta pensar en una escritora que no sea Alba Quintas para abordar esta novela con la delicadeza y el buen hacer literario que aquí logra. Me emociona pensar en los diez años que hay entre La chica del león negro y esta novela, y reconocer las señas de identidad de una escritora a la que admiro a la vez que el progreso y la evolución en la técnica son indiscutibles. Me pasé toda la lectura de la novela pensando en Alba, la admiración y el cariño revoloteando alrededor, y el día que la terminé un grito con mi nombre me detuvo en mitad de la calle. Me encontré a Alba, a quien llevaba meses sin ver, y le pude dar el abrazo de emoción contenida que me había generado la lectura de este libro. No supe hacerle ver cuánto me había gustado su novela igual que no estoy sabiendo transmitirlo en estos caracteres. Me pareció profético encontrármela por la calle justo ese día, entre tantos, pero de alguna manera sentí que había conjurado con mis pensamientos su aparición. Esa magia del encuentro es parecida a la sensación de leer una de sus novelas: el encantamiento que provoca su lectura podría parecer accidental, pero está lleno de la intencionalidad de quien lleva conjurando durante tanto tiempo esta historia.
lectura recomendada para absolutamente todo el mundo y ojalá lectura obligatoria en los institutos, la verdad. la sensibilidad, la forma de contarlo, los personajes, todo. qué necesario y qué bonito escrito, maravilla.
«No creo que la fantasía sea un mal mecanismo para alejarnos del dolor. Deja que por un rato sea una princesa en lugar de una huérfana. De todo hay que descansar, incluso de la realidad».
Tenía muchas ganas de volver a leer a Alba y este libro me ha supuesto un regalo. Ojalá lo lea mucha, mucha, mucha gente. Creo que no deja nada sin decir, no se amilana, no se esconde ningún vértice ni detalle de esta horrible realidad y lo narra sin dejar de lado la belleza de la literatura, de las voces individuales que tan bien retrata y deja la esperanza de poder seguir luchando y viviendo (al menos, quienes están vivos). Mis palabras se quedan cortas para lo maravillosa que es esta obra. Leedla. Regaladla.
Los libros de Alba Quintas siempre están tan bien escritos… y este no era menos. Me he encariñado de esta historia tan dura, pero tan bien escrita. Un libro necesario, donde el arte vuelve a impregnar cada una de las páginas. Emotiva y excelente.
Me ha encantado de principio a fin. Me encanta la sensibilidad y la verdad con la que está escrita esta historia. Me encanta la dureza con la que se narra la realidad social de la que habla. Me encanta como en cada pagina y en cada letra se habla del silencio, del dolor, de la soledad, de la esperanza y de la rabia. Me encanta como se equipara la burocracia con lo que realmente es: una batalla, una fortaleza que hay que conquistar con un ejército de papeles, cuando todavía no puedes ni respirar, ni parar, ni enfrentar un duelo terrible. Me encantan cada uno de los personajes de esta historia y los matices que tienen. Me encanta todo de esta novela y no voy a dejar de recomendarla. Gracias Alba, como siempre, por tus historias y tus palabras, que siempre me parecen luminosas y certeras. Ojalá todo el mundo lea esta historia.
No sé aún cómo describir lo que he sentido leyendo esta historia, ni elegir una frase del libro, ni una escena, ni un personaje. Solo sé que he llorado casi a cada página por la sensibilidad de Alba, por su narración y su manera de elegir cada palabra, por ser capaz de seguir su evolución desde hace más de diez años y ver cómo repite temas y reivindicaciones pero innova en forma a cada nuevo libro.
Tenéis que leerlo. Debería incluirse como lectura en los colegios, institutos, bibliotecas, clubs de lectura... En todas partes. Muy necesario en nuestros tiempos.
Igual que su novela "La cuarta vida de Blanca Cuervo", tan actual, por desgracia.
He leído todas las novelas de esta autora, siempre maravillosa, pero últimamente indescriptible, qué magia de lecturas.
"¿Crees que la memoria es ficción, o es lo más real que existe? ¿Crees que la vida que no tuviste la puedo vivir yo?"
"incluso una niña que ha visto al demonio y ha sobrevivido tiene que seguir jugando".
Hay un momento en el que un personaje "tiene miedo, porque desconoce cómo pintar algo cuyos recuerdos no son suyos". Yo creo que Alba, a pesar del miedo, ha pintado algo hermoso.