Una ciudad perdida. Un arqueólogo obsesionado. Una historia jamás contada.
En un intento por escapar de la vida vacía que le aguarda en Atenas, el joven Nicholas Yannikis se aventura en una expedición arqueológica en la colina de Hisarlik, en el corazón del moribundo Imperio otomano. Allí es donde el ambicioso millonario Heinrich Schliemann y su mujer, la brillante Sofía, afirman haber encontrado las ruinas de la mítica ciudad de Troya, perdida desde la Antigüedad. Bajo el calor sofocante del Egeo, lo que en un principio parece una simple excavación no tarda en revelarse una venganza obsesiva y peligrosa en la que se rebasarán todos los límites de la cordura. Yendo tras los tesoros de la Ilíada, Nicholas comprenderá que algunos sueños acaban condenando a quienes los persiguen.
Hay descubrimientos que cambian la historia; y otros que pueden destruirla.
Nicholas Yannikis, un joven ateniense que, en busca de sentido y escape de la rutina, se une a una expedición en la colina de Hisarlik, en el moribundo Imperio otomano.
Allí conoce a Heinrich Schliemann, un millonario tan ambicioso como polémico, y a su esposa Sofía, una mujer brillante. Seguiremos su recorrido vital , desde su La narración sigue el recorrido vital de Schliemann: desde su infancia marcada por la fascinación hacia la Ilíada, hasta sus excavaciones en Hissarlik,
Juntos, se embarcan en una búsqueda que no solo pretende encontrar ruinas, sino también revivir un mito que ha marcado la cultura occidental.
Un libro con una narración que combina historia con filosofía mostrando cómo la obsesión por el pasado puede convertirse en una forma de entender el presente.
Un ritmo para mi gusto pausado, donde es más un viaje emocional.
En conclusión, un libro que me ha entretenido pero que no me ha llegado a gustar como pensé que lo haría, ya sea por la parte más filosófica o por la trama en si. Pero como os digo esta solo es mi opinión, y te invito a leerlo para compartir opiniones.
La historia comienza con Nicholas Yannikis un joven que se une a una expedición y que será la voz de esta narración, que viene siendo una clase de historia, de las complejas, ya que mezcla partes de la Iliada, de la Odisea, con mitología griega y diferentes tipos de ritos ( un poco caos). Otro de los personajes es Heinrich Schliemann, un personaje ambicioso junto con su esposa Sofia. Asique entre todos se van de búsqueda ( del tesoro =P) , para encontrar aquella ciudad, Troya, sus ruinas, la explotación de un yacimiento, donde el autor nos cuenta las condiciones de trabajadores, o ese expolio que sufren muchos hallazgos (quizá lo más interesante de la novela). El autor como bien dice al comienzo se ha documentado y reescrito una historia con una de sus mayores inquietudes desde pequeño, combinando historia y filosofía. La trama, no pintaba mal, pero la prosa del autor no es fácil de entender, además tiene un ritmo demasiado lento, quizá por esa parte filosófica que hace que sea aburrido, se nota que se ha documentado super bien, y creo que no es necesario que todo lo plasme en la novela porque si, vuelve hacerse aburrido… Una novela sin giros, lenta y para mi gusto con una narrativa bastante pésima que hace que al lector le cueste seguir la historia.
Este libro llegó a mis manos por un buen deseo, el deseo de conseguir la felicidad a través de un libro, un regalo de cumpleaños. Sabedora mi benefactora de mi afición a la lectura y de mi preferencia del género histórico frente a otras opciones como la novela negra, pensó en esta novedad literaria, temiendo que yo hubiese leído el libro anterior del autor, premiado como finalista del premio Planeta. No puedo valorar esa novela premiada con tan famoso galardón, para mí ya no prestigioso, tampoco cometeré la crueldad de compararla con obras de Robert Graves o cualquier gran creador de novela histórica, simplemente pasó a transcribir mis impresiones. Un comienzo insulso da paso a una rápida introducción que no ayuda a empatizar con el protagonista y de manera poco creíble nos introduce en la famosa excavación de Schliemann en busca de la mítica Troya. No sé si es ese mal que aqueja a muchos autores (algunos realmente buenos) que tras recibir un gran premio, ya sea por el aumento de actos y la ruptura de la rutina, ya sea por el peso de la responsabilidad que conlleva mantener el alto nivel reconocido, dan lugar a una nueva obra que no pasará a ser su mejor logro. En definitiva, desconozco la calidad del libro premiado pero este es bastante mediocre. A pesar del oficio alcanzado uno siente que hay dudas en cómo encarar la historia, cómo insultarle literatura, arte. Parece el correcto ejercicio de un buen alumno, la excesiva grandiosidad del escritor aficionado, la falta de alma en su transcurso. Unos capítulos tan faltos de calidad como la reseña de un servidor. Gracias por el regalo. No todos los libros nos llegan al alma, no todos los libros tienen la suerte de ser editados, el mercado actual nos inunda con novedades que no aportan mucho y todavía queda mucho por leer y cada vez nenosvtiempo de vida. No sé si en un futuro volveré a dar otra oportunidad a una obra de este autor, no creo que sea a través de mí, tal vez vuelva a ser la casualidad de otro regalo.
Tras la decepción que me llevé con su primera novela, quise darle una nueva oportunidad a este autor y la verdad que me ha vuelto a dejar un poco frío. Más allá que no me gusta demasiado la forma en la que escribe (esto ya es algo más subjetivo), la historia deja mucho que desear. Prácticamente no pasa nada durante la trama principal, vas pasando páginas y la sensación con la que te quedas es de que no avanza nada. No se me ha hecho duro de leer, pero tampoco me ha dicho absolutamente nada
La premisa era buena, un escritor joven, español y finalista a premio planeta. Sumado a un libro sobre arqueología y la busqueda de la ciudad de Troya. Todo ello sumaban el combo perfecto para ser interesante. La calidad de su escritura es notable. La historia está muy bien escrita. Se nota que el escritor se informó con mucho detalle sobre todo lo relacionado con Troya y la mitologia. Y mete muchos datos explicados de su historia. Por una parte bien porque aprendes sobre ello pero peca en el exceso, lo que hace que desconectes de la historia presente en la que se basa el libro. No avanza demasiado la trama por no decir nada y tiene un ritmo muy lento. Con las primeras páginas del libro ya tenía esta opinión sobre el y no hay nada más decepcionante que acabarlo con la misma opinión, que no sorprenda nada y que resulte de lo más insípido.
Lo primero que llama la atención en este libro es la prosa, el lenguaje con que está escrito, no estoy acostumbrado a encontrarlo en novelas actuales donde casi siempre se utiliza el lenguaje del día a día, esta novela está más cuidada, parece una tontería, pero no sale ni una sola palabra mal sonante ni fuera de sitio, además empieza con mucha fuerza y aunque la pierde un poco con el discurrir del libro, la compensa con la curiosidad que despierta. Me encantaron también los personajes y como mezcla situaciones de su presente con otras que sucedieron miles de años antes. Cuando el final del libro empieza a ser un poco largo, el escritor lo acaba con un giro que te llena de satisfacción. En resumen un buen libro.
Tiene un ritmo demasiado lento para mi gusto. También destacar que no sucede nada relevante en la historia que te sorprenda o de un giro a la historia. En cuanto a los personajes si que están bien construidos y destacar el empeño de uno de los protagonistas para lograr su objetivo sea como fuera.
Si te gusta la historia y la arqueología, como es mi caso, yo no lo recomendaría. Si bien también es verdad que a mí juicio no comete errores históricos, lo cual es de agradecer ya que está bastante bien documentado.