El historiador español Manuel Tuñón de Lara tiene una extensa producción historiográfica centrada en la España de los siglos XIX y XX. Esta obra se ocupa de uno de los períodos más interesantes de nuestra historia reciente: la célebre crisis del 98, en la que culminó un proceso de deterioro nacional que venía de siglos atrás. Con la pérdida de las últimas colonias España deja de ser un país imperialista en el que ya no tiene sentido el espíritu militar de conquista. Con el lenguaje claro, el estilo sencillo y racional que caracterizan al autor, se analizan los años de la Restauración, la progresiva erosión de la España arcaica durante la última década del siglo XIX, el desastre del 98 y sus principales consecuencias a nivel militar, político e ideológico. En este último apartado destacan las importantísimas figuras de los intelectuales Costa y Unamuno como teóricos del «Regeneracionismo», la principal corriente cultural surgida de los trágicos acontecimientos nacionales. Su aportación ideológica es analizada en profundidad por el autor, así como su puesta en práctica pocos años después. El resultado es un libro clave, que esclarece los principales puntos oscuros de la época estudiada, con rigor y amenidad.
Se licenció en Derecho en la Universidad de Madrid en 1936. En 1932 se afilió a las Juventudes Comunistas, siendo director de la Escuela de Cuadros de las Juventudes Socialistas Unificadas desde 1937, e incluso llegando a su mayor órgano colegiado de dirección, su comité central. Al término de la Guerra Civil Española quedó atrapado en el puerto de Alicante sin poder embarcar para el exilio. Según relata él mismo "... viajaba ligero de equipaje; solo llevaba las Obras Completas de Antonio Machado.1 Como es lógico fue internado en el Campo de concentración de Los Almendros, sufriendo luego un largo periplo por otros campos, el Campo de concentración de Albatera el primero de ellos.
En 1946 se exilió en París, ante la persecución sufrida por ser miembro del Consejo Rector de la Unión de Intelectuales Libres. Allí terminó sus estudios de Historia. En este periodo también publica numerosos artículos en prensa vinculada a los Partidos Comunistas de varios países.
En 1964 se abre su etapa como profesor y catedrático de Historia de España y de la Literatura española en la Universidad de Pau, donde desde 1970 a 1980 fue el organizador de los Coloquios de Historia Contemporánea de España, que impulsaron los estudios de Historia social y que constituyeron un foco de encuentro y debate al que acudió un buen número de estudiosos desde las Universidades españolas.
Tras la muerte de Franco y el fin de la dictadura, volvió a España y continuó su actividad docente, como profesor en la Universidad de las Islas Baleares y en la Universidad del País Vasco.
Sorprendido pero no decepcionado. Pensaba que iba a ser una historia al uso de los hechos políticos que acompañaron y siguieron al desastre de 1898, cuando en realidad se trata de una historia del pensamiento regeneracionista y en particular de Joaquín Costa y Miguel de Unamuno. No es un libro para iniciarse en el tema, más bien uno que exige conocimientos de historia formal e incluso de historiografía para entenderlo (se mencionan muchos personajes de la época como el general Polavieja o conceptos historiográficos como la longue durée de Braudel dándose por sabidos). No obstante es sumamente interesante a la hora de comprender ciertos elementos ideológicos surgidos en esas décadas finales del XIX y primeras del XX que condicionan la historia contemporánea de España.
Injustamente valorado, esta obra de Tuñón de Lara marca un hito importante en la historiografía española. Historia de las ideas e historia e intelectual de un momento muchas veces mal entendido en su dimensión política, pero sobre todo ideológica.
La crisis del 98 no se reduce a la pérdida de las posesiones coloniales americanas y asiáticas, sino a la quiebra del dominio ideológico de las clases dominantes de la España de la Restauración. Quién busque en este libro una historia política o militar al uso, va a encontrar aquí una llana decepción.
Por otra parte, si se quiere aproximar a los problemas de la España finisecular, aquí se encontraron todas las claves a través de sus principales figuras, pero, en especial, de Costa y Unamuno quienes sondearon conceptos como "tradición", "pueblo" o "Nación". Todo ello para dar una respuesta a la crisis ideológica del momento y articular una alternativa política desde sus distintas posiciones socioeconómicas y su filiación cultural.
Una obra recomendadísima para acercarse a otro tipo de historia, aquella ligada al pensamiento, y que además induce a la propia lectura de los autores investigados.
Buen libro, que repasa el regeneracionismo de Costa y Unamuno. Lleno de referencias, es necesario tener un poco de noción de la época (o estar dispuesto a buscar información complementaria durante la lectura) para entender bien todo el contenido.