"La infancia es un tiempo de impresiones que se incrustan en la conciencia sin ningún matiz. Será mucho tiempo después cuando se logre desentrañarlas. Las palabras adquieren entonces el valor que dictaron aquellas circunstancias. No otro. "Es cuando se descubre el silencio. Todo lo que se quedó sin decir o no se quiso decir de la historia propia, de la historia de un país, de la historia de cualquier persona. "Formas de silencia que nos cercan separándonos. Que delimitan el contorno de la retórica cotidiana, que establecen la geografía de un Acapulco, una ciudad de México demasiado estentóreos para ser posibles." -de la editorial.
María Luisa Puga fue una escritora y ensayista mexicana. Tras la muerte de su madre, pasa su infancia en Acapulco. La adolescencia la pasa en Mazatlán, y después de volver a México D. F., en el año 1968 se traslada a Europa, para después establecerse en Nairobi. Después de volver a la capital mexicana, decide trasladarse a vivir a una casa en un bosque de a orillas del lago Zirahuén, en Michoacán. En 1995 es secuestrada, y recoge esa experiencia en la novela "Nueve madrugadas y media". En el año 2002 empieza a sufrir los dolores causados por una artritis reumatoide, lo que la lleva a escribir en el año 2004 "Diario del dolor". En diciembre de 2004 se le detecta un cáncer de hígado y ganglios en estado avanzado, falleciendo a las tres semanas.
Un gran experimento íntimo de María Luisa Puga para retratar de la manera más fidedigna posible sus primeros años de vida y cómo le reverberaron hasta su adultez. A la par, por contraste y un poco de morbo, hace lo mismo con un colega de su trabajo. Dos visiones, dos caminos que se trazaron en medio de un país cambiante y hostil, gris y con pocas herramientas emocionales. Duro de leer, espeso, mas muy nutritivo para el alma y sus dolencias. 🥺
En la cotidianidad hay márgenes para transitar y contenciones existenciales para sostenernos en el contenido del margen. Estas contenciones se manifiestan con agresividad; todo el tiempo hay imagen, sonido, tacto, olor... No escapamos de la condicionante de la impresión que implica vivir en relación al entorno. La consecuencia de esa condición es precisamente que buscamos estimular las impresiones y abstraerlas como una esencia propia. No hay mucho que divida a las personas al respecto de esos estímulos; somos similitudes y diferencias en constante insatisfacción. Las palabras no son suficientes. Las certezas jamás serán verdades. Lo oculto en realidad no está oculto.
¿Para qué es que existe esta arquitectura del ego que no nos permite vivir conforme a nuestros genuinos deseos? ¿De dónde surge tanto temor a afrontar aquello que limita nuestras aspiraciones? Este libro me ha hecho recordar que hoy tengo cuerpo, y que puedo hacer y no hacer cosas. Ese será mi pequeño e íntimo rastro mientras esté vivo.
Una voz narrativa cómica y personal construye un imaginario íntimo de la infancia; cuestiona el problema que es formarse una identidad; y discurre a partir del monólogo, los pocos diálogos, la creación de espacios complejos y la confesión de los personajes. Una excelente novela: divertida, interesante, nostálgica y conmovedora.
Maravilloso! (esta primera edición de 1987) Una amiga me lo recomendó, una autora clásica mexicana poco conocida. Una novela, pero no al uso, no hecha con tensiones que te llevan para adelante, con una historia que va de principio a fin. Aquí el tiempo no corre, y la temporalidad no está presente. Es más un mosaico de pequeñas joyas, cada línea una imagen, que te lleva por la Ciudad de México, Acapulco, un amigo que es el "héroe" de la historia, aunque solo aparece a veces. Pero toca muchísimos temas, la familia, el papel de la mujer, la ausencia de la madre, los cambios entre la infancia y adolescencia, las distintas ciudades, el país como tal, son sus problemas, su autopercepción, sus políticos, su historia. Me sentí identificada en todo momento, es incríble que hay cosas que no tienen que ver con la época, sino con otra cosa. No sé explicarlo, pero es que me sentí ¿cómo decirlo? contada, como que esto iba conmigo también. Me llama la atención que ni siquiera conocía que existiera una escritora mexicana llamada Maria Luisa Puga, y esta novela es especial, no es típica para nada, y no tiene nada que ver con lo que he leído en otras autoras mexicanas. Tiene un detallismo de ideas, de imágenes difíciles de olvidar, aunque no te lleve para adelante ni te quiera contar una historia de principio a fin. Sabes que estás en una novela, porque a momentos te lo dice, a veces es un poco meta novela, la autora diciendo, ¿y qué es una novela? Puede ser muchas cosas, entre ellas este libro tan entrañable que me tiene feliz de haberlo leído. Gracias a mi amiga Brenda que me lo recomendó, y me prestó además su primera edición. Eso es saber confiar! Vivan las amigas que recomiendan (y prestan) autoras importantes y desconocidas!
Lei este libro por la referencia a Juan, personaje que retrata al poeta Gerardo Deniz. El ensayo de Fernando Fernádez en Mar en turco lo refiere de manera cabal. El gusto de Maria Luisa por las palabras poéticas y su imprescindible forma femenina de recordar conmueve. Se le podrían recortar muchas páginas a la novela-ensayo para que quedara una obra más eficiente aunque me temo que no pueda ser una obra redonda. Ni modo.
talented, brilliant, incredible, amazing, show stopping, spectacular, never the same, totally unique, completely not ever been done before, unafraid to reference or not reference, put it in a blender, shit on it, vomit on it, eat it, give birth to it.