"Seducir, deslumbrar, engañar: ése es el objetivo de un narrador desquiciado decidido a convencer a un editor para publicar su obra en una nueva colección de policiales. Para cumplir su cometido, el exaltado escritor no escatimará sangre, crímenes ni mutilaciones. La novela se abre con una niña asesina quien, luego de apuñalar accidental pero salvajemente a su madre y su amante, es recluida en un reformatorio en el que la carrera de muertes continuará por caminos inconcebibles. Parodia bizarra de la novela de horror y del género policial y de suspenso, este libro atraviesa felizmente el límite de las verosimilitudes para ofrecer un relato tan macabro como delirante que mantendrá en vilo al lector hasta la última página.
Señoras y señores, están ustedes frente a una novela desgenerada: se nutre -y lo hace con genialidad- de muchos géneros a la vez. Pero no es eso lo que diferencia a esta obra de otras miles con pretenciones similares. Lo que la destaca es, más bien, el uso inédito, casi protagónico, del paratexto. Porque "El Cadáver Imposible" no sería lo que es (una bizarrísima parodia de la novela policial y la novela de terror, con elementos de novela epistolar e, incluso, del folletín) sin unos hilarantes pies de página y una inopinada posdata. Ellos permiten reconstruir la psicología del narrador y entender su lógica, motivaciones y reacciones. Y, sobre todo, captar la intencionalidad -paródica- de la novela.
Su trama es simple: un pretendido escritor hará lo que sea para convencer al editor de una afamada antología policial de que incluya en ella un cuento suyo. Del escritor, naturalmente. El resultado es un cómico relato, en forma de carta, que no sólo pinta la vanidad del narrador, la evolución de sus ambiciones y las profundidades de su locura sino que, además, delinea la sempiterna presencia del editor (tanto del real como del que habita el interior de todo novelista). Un editor juez, que no aparece más que sugerido por el imperativo, pero cuya existencia es la razón de ser de este monólogo epistolar. En el camino, Feinmann se las ingenia para producir casi un tratado anatómico del policial y de la novela de terror. Para señalar, siempre narrando, sus lugares comunes y las influencias en las que abrevan esos géneros, pero sobre las que, a su vez, inciden: el cine, la telenovela, el folletín.
Hay episodios sanguinolentos y escenas subidas de tono. Hay cuchillos y hachas ensangrentadas, asesinatos y descuartizamientos. Hay muertes absurdas, terror dictatorial, reformatorios y niñas asesinas. Como en muchos textos de estos géneros. Pero Feinmann logra, con la agilidad de un malabarista, balancearlo todo con humor e integrarlo en un relato atrapante. Y, sobre todo, sorprendente. En una novela mestiza, donde el fluir de la parodia multi-genérica excede el texto mismo y se desliza hacia el paratexto. Hacia los usualmente olvidados posdatas y pies de página, que, como nunca, son prácticamente protagonistas.
Il cadavere impossibile - José Pablo Feinmann Ho letto Il cadavere impossibile su suggerimento di una ragazza conosciuta su Facebook. Stavamo parlando di letteratura dell'orrore e di cliché narrativi e lei, che aveva appena terminato di leggerlo, mi ha consigliato di fare altrettanto. La particolarità del romanzo in questione sta, probabilmente, nell'autore; Feinmann, infatti, non è un "semplice" romanziere ma, prima di tutto, un docente di filosofia all'università di Buenos Aires. Ha attinenza il suo lavoro con la sua scrittura? Certo che sì. Leggere Il cadavere impossibile è leggere, infatti, non un romanzo vero e proprio ma la storia di quel romanzo narrata attraverso la lettera a un editore. La raccapricciante storia della "piccola Anna" si sviluppa proprio all'interno della lettera che l'aspirante scrittore indirizza a uno sconosciuto editore.
Il romanzo di Feinmann è, in sostanza, un lungo soliloquio che lo scrittore X fa con il pubblico (rappresentato dall'editore Y). Ho una storia da sottoporle, dice lo scrittore, e la racconta, quella storia, provvedendo, dove serve, ad aggiungere note a margine, postille, dubbi su aggettivi, cesure. Si interrompe, di tanto in tanto, per rivolgere all'editore domande su come pensa sia meglio far svolgere una determinata scena. E poi continua la sua narrazione che ha tutti -davvero tutti- gli stereotipi, e gli aggettivi e le situazioni sfruttati dai romanzieri e dagli sceneggiatori di horror. Tra cui, ovviamente, sangue a fiumi.
Ma sotto, nascosto dietro tutto l'orrore che è possibile condensare in cento pagine, gorgheggia un fiumiciattolo di ironia che ogni tanto zampilla fuori e più spesso resta nascosto, ma sempre presente.
Guardate, dice Feinmann, le cose che vi terrorizzano sono tutte racchiuse in questa manciata di situazioni, di aggettivi, di parole, di verbi. Non li trovate buffi? Non li trovate ridicoli, messi tutti assieme?
Ecco, questo romanzo l'ho trovato geniale proprio per questa nota di fondo. La storia di Anna (la piccola, piccola Anna), che nasce nell'orrore e termina con l'orrore ed è venata da una striatura di dolcezza (perchénon esiste una buona storia dell'orrore senza l'amore) è, in realtà, un disvelamento di tutte quelle caratteristiche che ci fanno piacere la letteratura dell'orrore. È come assistere, in sostanza, al lento spogliarello di un genere letterario e cinematografico.Con l'immancabile e fantastico doppio colpo di scena finale.
Seguí leyendo, en gran parte, porque esperaba el final genial y sorprendente que todos auguran. Estos fulanos deberían leer algunos pares más de libros, la verdad, porque el relato es interesante y está muy bien escrito, muy bien contado, y tiene muy bien ritmo, pero el final se adivina antes de la mitad del libro.
Me encanta descubrir en autores que se destacan por una basta trayectoria en otros ámbitos (periodismo, política, ensayos) su fase literaria. Esta historia es muy atrapante, desde la forma en que está narrada, hasta los hechos en sí, que son brutales, una vorágine de tensión sin descanso. Feinmann me sorprendió sobremanera. Lo admiro más que nunca. Recomendadisimo.
Si bien el final no es tan impredecible como lo hacían ver, es una muy buena máquina narrativo-paródica que contiene una historia atrapante y un narrador que juega constantemente con las reglas de los distintos géneros que se cruzan.
Fastidioso. Questo è l'unico aggettivo con cui descriverei il libro. Dalla prima all'ultima pagina, in una lettera-manoscritto inviata a un editore, il narratore-autore si impone con prepotenza, saccenza e... fastidio.
Guardiamo la vicenda da un altro punto di vista. Questo è uno di quei libri che i novelli autori dovrebbero leggere. In questo modo comprenderebbero gli errori che un autore non deve fare quando invia un manoscritto o una lettera di presentazione dell'opera. Perché ci insegna che non ci sono modi giusti o sbagliati di scrivere una storia, si può girare su un aggettivo più volte o sostituirlo. Ci si può lasciare ispirare liberamente da film, libri, cronaca o personaggi. Ma in tutto questo c'è un solo modo di sbagliare, quello di credere di essere arrivati, di essere migliori e perciò saccenti. E accade spesso in editoria. Per questo è un libro consigliato ai neo-autori.
Se parliamo della storia e omettiamo questo "fastidio" narrativo allora ci troviamo di fronte a un thriller-splatter iniziato da una base semplice e costruito man mano con tutti quegli accorgimenti e dettagli che un autore esperto sa inserire.
In questa dualità (assurda) sono stato combattuto nel farmelo piacere o meno. Da una parte c'è il genio dell'eccesso fastidioso, dall'altra c'è l'intolleranza al troppo elogio. Alla fine sono ancora confuso se mi piace o meno. Però lo consiglio!
La utilización de los paratextos de una manera magistral vuelven esta obra no solo divertida sino diferente a las demás. Nunca había tenido la oportunidad de leer algo así, y eso que la literatura argentina y yo no vamos mucho de la mano. Puedo decir con seguridad que este es el primer libro argentino que disfruto en su totalidad. Con una pluma aparentemente despreocupada pero que en realidad es muy precisa, los eventos nos son presentados de tal forma que la lectura pronto se torna adictiva y uno necesita leer más y más.
Es una relectura. Lo leí hace 20 años aproximadamente; y en su momento me voló la cabeza completamente. Quedé obsesionado con el libro, el modo de narrar, todo este tiempo lo recordé como una obra maestra. El paso del tiempo es muy cruel, y no digo que no sea una novela hermosamente narrada y con un giro particular al momento de narrar los acontecimientos, pero estoy sorprendido con no haber encontrado la fascinación que sentí aquella vez, ni siquiera entiendo por qué me había impactado tanto. En cualquier caso es entretenida y fácil de leer, con muchisimas referencias cinéfilas
Una crítica literaria en forma de carta/relato al género policial . Es para leer en un par de horas, tiene momentos grotescos, pero bien ubicados para seguir atrapándote en la trama. La historia es acerca de Ana, una niña que asesina en principio a su madre, pero luego nos seguirá sorprendiendo.
Seducir, deslumbrar, engañar: ése es el objetivo de un narrador desquiciado decidido a convencer a un editor para publicar su obra en una nueva colección de policiales. Para cumplir su cometido, el exaltado escritor no escatimará sangre, crímenes ni mutilaciones. La novela se abre con una niña asesina quien, luego de apuñalar accidental pero salvajemente a su madre y su amante, es recluida en un reformatorio en el que la carrera de muertes continuará por caminos inconcebibles. Parodia bizarra de la novela de horror y del género policial y de suspenso, este libro atraviesa felizmente el límite de las verosimilitudes para ofrecer un relato tan macabro como delirante que mantendrá en vilo al lector hasta la última página.
“Egregio signor Editore” è l'incipit della lettera inviata da uno scrittore ignoto ma per nulla modesto: vuole offrire alla Casa Editrice una succulenta storia con avvenimenti straordinari da pubblicare nell'antologia di racconti polizieschi argentini in preparazione. Una storia di vita vissuta e orrore di cui lo scrittore non è il protagonista ma, a suo dire, “il privilegiato testimone”. La protagonista del racconto è Anna, la piccola Anna. - See more at: http://www.mangialibri.com/libri/il-c...
I had to read it for school but I really liked it. It wasn't a traditional book, where you have the story already told and just that. It was a conversation, a communication between the reader and the writer, and Feinmann knew how to make it absolutely readable taking under consideration that it is not easy story.