Contar historias es tan natural e instintivo para el hombre como comer o dormir. En las cavernas, alrededor de las hogueras, hubo a buen seguro narradores tan geniales como los que hoy amenizan cualquier sobremesa, escriben sus novelas o ruedan sus películas. Y seguramente también hubo pelmazos como los que hoy nos torturan publicando sus libros, escribiendo sus guiones o aburriéndonos en las barras de los bares. Los medios han cambiado, pero las claves de las buenas y las malas historias siguen siendo básicamente las mismas. Este libro habla de esas claves, de los secretos que hacen funcionar o fracasar a las historias. Mucho de lo que se dice es aplicable al teatro, a la novela y sobre todo a los guiones cinematográficos. Pero, ojo, esto no es un manual de guión al uso. Obviando los tecnicismos, y a través de sencillos ejemplos sacados de la vida cotidiana, las leyendas urbanas o el saber popular, Cuéntalo bien reivindica el sentido común como herramienta fundamental para entener y utilizar mejor las técnicas narrativas en la escritura de guiones y cualquier otro tipo de relato.
Es un libro muy cortito que sin embargo se explica mucho mejor que libracos de chorrocientas páginas. Va al grano y te da las pautas para crear una historia que guste a la gente. Es muy ameno y tiene bastante humor, lo que ayuda a que las explicaciones se te queden mejor. Sin duda lo recomiendo para toda persona interesada en escribir novelas o guiones.
Me lo leía para la universidad de forma obligatoria y, la verdad, no está mal... Pero para alguien que acaba de empezar en esto del guion. Para los que llevamos ya cuatro años escribiendo, el que nos recuerden “que el prota debe querer algo” nos da un poco de pereza.
Sin embargo, y siendo consciente de que esto es más problema del profesor en cuestión que del libro, mentiría si dijese que no me ha entretenido. Aunque sea por el uso de ejemplos que avanzan en servicio del argumento, me ha parecido algo curioso de leer.
Lo único, por supuesto: por muy “cuqui” que sea la escritura, la fuente de Mr. Wonderful de la portada me ofende un pelín.
Lectura maravillosa. De rápido y fácil engullir. Sencillo, claro y buenos ejemplos bien expuestos y con un sentido del humor de los que hacen que se disfrute aún más el aprendizaje. Una joyita. Un diez, Ana!
Releído. Muy general e intuitivo, no te cuenta nada que no puedas concluir si le das un poco al coco pero ligerito y ameno de leer (aunque haya veces que tanta repetición de los mismos ejemplos haga que quiera matar personalmente a Ramón)
Creo que es un libro para gente que se está iniciando en el mundo de la escritura de guion. Si ya has leído otros manuales, igual este te parezca muy básico. Pero también diré que me he reído mucho leyéndolo
Un libro que si bien no te cuenta nada súper novedoso, ayuda a refrescar y a volver a conectar con las bases de la escritura. Como señala la escritora en diversas ocasiones, te ayuda a seguir el sentido común a la hora de contar historias.
Si sabes un mínimo de guión no te enseña nada nuevo, pero está escrito de forma que se hace ameno, y creo que es una buena introducción para alguien que empieza de 0.
El libro está muy bien pero es muy básico. Es solo como una serie de consejos para que una historia no se tuerza y funcione. Recomendado para autores que tienen poca intuición creativa, puede ser útil.
The book achieves his objective to show hollywood's method of making movies. It is a good way to start knowing about writing scripts. But if you want to specifically get familiarized with other methods (specially if you're not in those kind of industries) this is not quite the reading you're looking for.
MIra que he leído manuales de guion a lo largo de mi vida, pero tiene que ser ya mayor cuando esta sencilla obra de Ana Sans-Magallón, venga a contarte cómo usar el sentido común en la narrativa, olvidándote de ejemplos, actos, puntos de giraos y demás... Una delicia que todo escritor debe leer.
Hacia tiempo que un libro de lectura obligatoria no se me atragantaba. Aunque no sea el tipo de libro que yo lea voluntariamente o de forma habitual, se me ha hecho muy ameno y útil. Ya solo queda rezar para aprobar.