Esta es la primera obra de una escritora paciente, que esperó haber participado en cursos literarios y contribuido a diferentes revistas literarias con sus cuentos antes de entregar a los lectores su primer libro. Estamos ante quince narraciones breves y rotundas. La mayoría entrañan una sensibilidad que se conduele de lo que ve a su los olvidados sociales, los viejos que ven la ciudad transformarse y a quienes, en general, sufren. Quien lea este libro se encontrará con una construcción literaria cuidada y un llamado de atención sobre la importancia de vernos reflejados en el prójimo.