La habitación blanca es una novela dura, bella y profundamente humana. Un relato que atraviesa el amor, la amistad, la lealtad y la memoria, con una narración tan emocional como ambigua, que nos invita a cuestionarlo todo.
La historia se construye desde dos momentos, dos espacios y dos perspectivas que se entrelazan: Verónica viaja a Madrid persiguiendo su sueño de fundar una editorial, mientras que más adelante será su amiga Raquel quien viaje a Buenos Aires para cuidar de ella, ahora internada por una enfermedad. Es entonces cuando Verónica le pide algo que marcará el rumbo del libro: que escriba sus memorias.
Pero los recuerdos no siempre son fieles. Raquel se enfrenta a un conflicto tan íntimo como desgarrador: ¿está contando la verdad? ¿Está imaginando lo que no fue? ¿La memoria le está jugando una mala pasada? Este dilema atraviesa la novela de principio a fin, envolviéndonos en una atmósfera casi de thriller psicológico. Nunca sabemos con certeza si lo que leemos es real o una interpretación subjetiva.
Mientras Raquel intenta cumplir esa promesa, también lidia con su presente, con un interés amoroso que la invita a pensar en su propio futuro. ¿Cómo seguir adelante sin dejar atrás a quien tanto ama?
La pluma de Carolina Jaramillo Ramírez es cruda y sincera, sin dejar de ser poética. Retrata con honestidad los lazos femeninos, la enfermedad, los amores que nos marcan, y la complejidad de vivir sabiendo que la vida, a veces, no da tregua.
Una lectura que duele y reconforta al mismo tiempo.
Una historia inolvidable. 💬