Incentivando el cambio.
“Todo va a cambiar: tecnología y evolución: adaptarse o desparecer” es el revelador título que Enrique Dans, profesor del Instituto de Empresa, escogió en 2010 para bautizar a su libro. Este volumen hace un repaso a lo largo de casi una veintena de capítulos temáticos al fenómeno de la transformación tecnológica. Su principal conclusión es la siguiente: la evolución tecnológica es un fenómeno imparable, una vez puesto en marcha solo queda adaptarse a él para no desaparecer.
Tanto ha interiorizado este concepto sobre la necesidad de adaptarse a los cambios y a las costumbres del usuario --que hoy en día consulta, comparte y copia contenidos digitales de manera cotidiana-- que ha decidido colgar el libro en su blog de manera gratuita, además de comercializarlo en papel en las librerías.
Dans ilustra la necesidad de avanzarse o, al menos actuar, ante la transformación tecnológica a través de una serie de capítulos dedicados a sectores concretos: son especialmente reveladores, aunque muy estudiados, los dedicados a la música (Música, películas, mentiras e Internet) y la comunicación, con especial atención a la prensa. También los capítulos estructurados en torno a casos de éxito, como Microsoft y Google.
Me parece que el análisis propuesto por el autor está bien planteado y argumentado, aunque creo que debería haber recogido el contexto que rodeaba a cada una de esas industrias y sus motivaciones para el inmovilismo cuando se vieron superadas por la “ola del cambio tecnológico” para que se comprendieran mejor las decisiones de cada actor de la industria. Así el lector podría saber más sobre los errores cometidos y entender que algunas modificaciones no dejaron de llevarse a cabo por pereza u otras razones triviales. Seguramente todo es más complejo, aunque tampoco pretendo un análisis exhaustivo en 200 páginas. Conozco, por mi experiencia laboral, la transformación de la prensa impresa, que no es precisamente un modelo de evolución, como bien queda recogido en el libro.
Es cierto que a partir del año 2000, si antes no, se hizo evidente la necesidad de un cambio de rumbo en el modelo de comunicación. Creo que lectores, periodistas y altos cargos de empresas periodísticas eran conscientes de ellos. Es más, coincidíamos en cuál era el camino a seguir en la teoría. Pero en la práctica, esa metamorfosis se veía como una montaña y aún hoy los medios que emprendieron el cambio de rumbo buscan como sobrevivir a los nuevos tiempos y hábitos de los usuarios. ¿Por qué los cambios no llegaron antes a la prensa impresa? Quizás por no romper con la manera de trabajar durante décadas, porque había que reeducar a la plantilla, sustituir la tecnología de producción en curso y modificar tu modelo de negocio. Quizás porque a los competidores que estaban experimentando con nuevos formatos no les estaba yendo del todo bien o porque los nuevos formatos no garantizaban la rentabilidad y la publicidad seguía haciendo viable el modelo.
En definitiva, he aprendido y recomieno la lectura de Dans, creo que sus reflexiones son interesantes y están bien argumentadas, pero también es cierto que la transformación nunca son triviales, tampoco cuando algunos competidores te adelantan por la izquierda. Para muchas empresas supone rehacer completamente su modelo de negocio y producción. Tanto es así que algunas desaparecen en su intento por adaptarse al medio y acaban siendo sustituidas por otras que nacen con una manera de ser y hacer en un ámbito determinado. Aún así, sus las conclusiones de Dans deben movernos a la reflexión, las comparto y creo que hoy y siempre es necesario analizar el contexto, reflexionar sobre las dinámicas internas y evolucionar antes de que sea demasiado tarde.