Diría que es de lectura obligatoria, si creyera en la coacción.
"Las Tribus Liberales" es un libro con una narrativa interesante, sincera, cálida y firme. Es como una conversación amigable con María. Una descripción detallada (tomando la metáfora del árbol) del tronco que nos une como liberales, aterrizada con ejemplos claros, la mayoría de su natal España.
María advierte que su libro no trata del liberalismo como doctrina moral, pero es imposible escapar de su visión moral del liberalismo, la cual considero totalmente refrescante y necesaria de tomar en consideración, no sólo para cualquier persona que se auto denomine liberal, sino para entender por qué el liberalismo ha fallado en permear socialmente. El mea culpa es inevitable.
Pero antes de llegar a ese punto, el de los mitos del liberalismo -y las fallas de los liberales ante estos-, existen dos mundos que se analizan exquisitamente: la universidad y la política, y la relación de estos mundos con el liberalismo. A pesar de los ejemplos europeos, el análisis es plenamente universal y lo digo porque al otro lado del mundo, en Ecuador, he visto en vivo y en directo, lo que en esas páginas se relata.
Los capítulos "Más allá del Olimpo: el liberalismo en la calle" & "El liberalismo en el Hades: los demonios liberales", son food for thought y un importante espacio de reflexión sobre aspectos que requieren, de nuestra parte, una intervención urgente. Pero claro, no cualquier intervención. Y es ahí donde María, en su epílogo, nos da luces sobre cómo explicar nuestro pensamiento de una forma más empática, más humilde, más humana. No nos da todas las respuestas -y es que nadie las puede tener-, pero realiza la valiosa tarea de poner estos temas sobre la mesa, de los que nos atrevemos a conversar muy poco.
El tono del libro es fantástico, y compatible con todo lo que se narra. Por eso, este no es sólo un buen libro para liberales, sino para todos quienes quieran aprender un poco más sobre el liberalismo. Estoy segura que se llevarán agradables sorpresas.