La autora, colaboradora de La Nación, ha publicado ensayos,reportajes y poesía, entre "Borges, sus días y su tiempo", "Desde la niebla". Aquí recrea la figura de la primera académica de las letras, directora de Sur y amiga de intelectuales argentinos y extranjeros.
"¿Qué soy? ¿Qué sería de mí si algún día me sintiera débil ante la tristeza de alguien y mi propia necesidad de ternura? ¿Puedes verme enterrada bajo las preocupaciones domésticas? Porque, es superfluo decirlo, alguien deberá correr con la casa. ¿Me imaginas llevando esa clase aburrida de vida? Sería un verdadero suicidio del intelecto, del 'yo'. Nunca, nunca en la vida podré resignarme a abdicar de mi personalidad. Entiendo que una debe hacer este sacrificio por el amor. Pero yo no. No puedo. De modo que solo me daré en parte, pues mi inteligencia seguirá siendo mía, intacta y poderosa, lista a combatir la otra inteligencia. Es inútil. Deberé decir adiós a todos mis bellos sueños. Es lo mejor que puedo hacer. ¡Oh, Delfina! Si supieras como siento que se abre mi mente a todas las grandes ideas. Si supieras como siento, efervescente, a mi propia inteligencia joven, vigilante. Debería estar frente a frente con un hombre casi imposible de encontrar para poder sentir una subyugada admiración. No soy una frágil planta a la que le gusta sentirse protegida bajo la sombra de un árbol vigoroso. Tengo mucho amor dentro de mí, pero también estoy borracha de libertad y de fuerza intelectual. Delfina, por primera vez, quizá, soy feliz con esta inteligencia que perturba mi vida. Siento que tengo el coraje de sacrificarlo todo por ella. Es tan hermoso entender todo (...) y, a veces, tan triste. Ojalá pudiera amordazar este maldito corazón que nunca deja de hacerme malas jugadas".
Carta de Victoria Ocampo a su amiga Delfina Bunge, fechada el 8 de julio de 1908. Victoria se refiere aquí, por supuesto, al matrimonio. Tenía diecisiete años. Creo que si se busca un ejemplo para retratarla en unas pocas líneas, este es tan bueno como cualquier otra de sus cartas, con el agregado de la apasionada intensidad de la juventud.
“Vuelvo a ver sobre la cama la copia del texto que yo había leído en Canadá. Vuelvo a oír la voz de ella repasándolo: “… me pareció que en victoria se centraba la suma de todas las virtudes. Luego, cuando pasaron los años, me di cuenta de que no era exactamente así…” Y aún ahora, mientras escribo estas palabras, vuelvo a oír su pregunta, hecha en voz baja: “¿En qué te defraudé, María Esther?” En ese momento no atiné a contestarle. Lo hago ahora, cuando ya es demasiado tarde: no, victoria, usted no me defraudó en nada. No sólo no me defraudó, sino que su ejemplo, muchas veces, me ha ayudado a vivir”.😭😭
AYY DIOS SANTO q puedo decir este hermoso libro. Tengo muchas cosas q decir en realidad, primero, yo estoy puramente segura q esto es un relato biográfico a través de la vida de Victoria, es tierno en momentos, triste, gracioso, como toda vida. Claramente le faltan datos, hechos, temas, cosas que no bastan en 220 páginas escritas, esto es perfecto para una primera impresión de esta mujer. Personalmente, me gustan las biografías que se guían por lo contado por otros, al ser seres q vivimos en sociedad, siento q es clave para entender la sociedad del momento y a la figura histórica, leer un poco acerca de cómo la gente la veía. Me hubiese gustado más anécdotas, más información acerca Silvina y su relación con Victoria, sabiendo q María Esther tenía más contacto con Silvina, por borges. La revista sur es mencionada lo suficiente, no hay razón por la q pedir más de un tema larguísimo y complicado q dura aproximadamente 60 años en publicación, para eso hay libros centrados en la revista y en su gente. Aunque haya ciertos cosas q no lo hacen al libro perfecto, disfrute esta narración cohesiva de tanta info q la misma victoria cuenta pero un poco desordenada en su autobiografía. Este libro es clave para verla a Victoria en una luz más subjetiva, ya q es claro q María Esther adoraba a mi amiga personal vic ocampo.
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La vida de Victoria está dividida en función a las distintas relaciones sociales que tuvo, sin darle tanta importancia a propio trabajo como escritora y editora de la revista Sur o a su obra en general. Sólo se comenta cortito y al pie si se relaciona con el conocido de Victoria que se menciona en aquel momento y ya está.
La biografía parece más un conjunto de anécdotas aleatorias más que un recorrido por la vida de Victoria, donde ella misma queda rezagada a un segundo plano.
A lo largo del libro se alaba frecuentemente a Victoria (ya sea por las palabras de la autora o por terceros), pero en ningún momento se siente que se ahonde realmente en quién era la escritora o qué la motivaba.
La vida de Victoria Ocampo fue larga, agitada, compleja y llena de anécdotas que le llevaron varios tomos de su autobiografía para completar. Pero este relato busca ir mas allá. El libro es claramente una muestra de cariño a una amiga querida. María Esther Vazquez relata la vida de Victoria a través de su sentimentalismo, sus pasiones, sus luchas y sus relaciones. No va hacia su trabajo como escritora y editora, de eso ya hay mucho escrito. Vazquez quiere que conozcamos a la Victoria que ella vivió, nos abre la puerta a ese mundo intimo que solo una amiga conoce. Nos transcribe y relata situaciones conocidas de su vida, a través de su mirada. Me resultó una lectura llevadera, simple y compañera. Ideal para conocer un poco más a esta gran mujer.