In his grand return to novels, Juan José Rodríguez tells the story of how a thrill seeker comes to meet both the love of his life and his worst enemy on the same day. When the young hero witnesses a performance by a group of magicians, he decides to abandon everything to follow his new object of desire, the mysterious and beautiful the only illusionist who can escape from Harry Houdini's arms—and the apprentice of Robert-Houdin himself, father of modern magic and inspiration to Houdini. But our hero must wager his life against impossible, invisible forces, for not all of the magicians in the group live within the law.
Nació en Mazatlán, Sinaloa, en 1970. Debutó en el terreno de la literatura en 1988 con el libro de cuentos Con sabor a limonero, al que han seguido las novelas El náufrago del mar amarillo, Asesinato en una lavandería china, El gran invento del siglo XX, Mi nombre es Casablanca y La casa de las lobas. En 2002 recibió el Premio Nacional de Cuento “Gilberto Owen” por el libro inédito Los hombres del Ave María y en 2004 el Mazatlán de Literatura por la novela Mi nombre es Casablanca.
Una historia ágil que tiene elementos interesantes: personajes delineados en un espacio del tiempo de los que hemos escuchado en otras latitudes y que se entrecruzan en Sinaloa. La prosa fluye sin mucho problema dibujándonos las prácticas artificiosas, el engaño y la manipulación de quienes transitaban de pueblo en pueblo asombrando con habilidades circenses y mágicas. Abraham hipnotizado por la escapista se une al grupo y aprende el oficio mientras espera la correspondencia de su amor. Quizá una trama ya gastada pero en este caso, en mi opinión, bien contada.
"La novia de Houdini" es una entretenida novela de aventuras del maestro Juan José Rodríguez. Es de esos libros que mueven a los lectores a buscar información de los espacios y las biografías de los personajes referidos. Una novela ágil, de una prosa sustentada en la extrañeza; en todo caso, una extrañeza necesaria al tratar con la magia producida por gente embustera y de la peor calaña. Muy bien.