La obstinación propia de todo inventor que no se amilana ante la magnitud de la empresa deseada siempre caracterizó a los precursores de la aviación. En este caso estamos ante un fragmento fechado en 1782 del diario del inefable Capitán Arsenio, imaginario precursor de precursores, quien se transformó en constructor de máquinas voladoras después de transitar por varias profesiones terrestres y otras marítimas, entre ellas la de buzo y capitán de navío de torpe desempeño.
Diseñador gráfico. Ha colaborado es gran cantidad de revistas de gran renombre, entre sus clientes habituales se encuentran Clarín, Caras y Caretas, Rolling Stone, The New York Times, Playboy, entre otros. Bernasconi ha sabido crear un estilo propio en sus ilustraciones, que lo hacen altamente reconocible.