El propósito de Isha en esta obra apasionante, que entreteje dos historias de superación constante, es demostrar que tanto en la realidad como en la fantasía, la fuerza del amor no conoce límites, que los seres humanos deben luchar incansablemente por alcanzar la plenitud y amar sin reservas, agradecer las infinitas posibilidades que ofrece la vida para ser felices y luchar siempre para lograrlo. Tanto en el testimonio de la mujer que se apasiona por la cría de caballos, por la naturaleza y los paisajes, como en el relato mágico del príncipe, Isha entrega las claves esenciales que marcan su enseñanza: conciencia, lealtad, conocimiento y, con dosis extremas, amor sobre todas las cosas.
Me gusta, aunque lo encuentro muy profundo y fuerte. No es tanto por la historia en sí, sino por el análisis que se desprende de ella. El autor logra transmitir de manera impactante las emociones y las situaciones que vive la protagonista, dejándote claro cómo podrías sentirte y las consecuencias que podrías enfrentar en una situación similar. Sin embargo, este libro no es uno cualquiera: su capacidad para explorar las emociones humanas y profundizar en las complejidades de la experiencia lo convierten en una obra verdaderamente excepcional.
Me gusta, aún que lo encuentro muy profundo y muy fuerte, no por la historia que lleva, sino más bien por su análisis, llega a su propósito y te deja claro lo que te puede pasar y como te puedes sentir a través de la protagonista, pero realmente, no es un libro cualquiera.