En esta novela, brutal y sarcástica, amarga y dueña de un humor macabro y salvaje, Polleri cuenta la vida de un escritor loco que cuenta la vida de otro escritor: Baudelaire, el maldito. Autor de culto sin quererlo, autor secreto sin buscarlo, Polleri sigue imperturbable su camino de espaldas a las modas y a los grupos. Lo único que parece importarle es expresar su original visión del mundo inseparable de una belleza formal en la que no se ha reparado lo suficientemente. En el Gran ensayo sobre Baudelaire se reencuentran todas las obsesiones de Polleri: la niñez indefensa y humillada, la violencia, la locura, la muerte o la difícil sobrevivencia en un mundo abocado al horror. Charles Baudelaire, resucitado para morir, para que contemplemos sus últimos y desastrosos años (no muy diferentes a los primeros), como espejo de un escritor loco como espejo de un escritor loco como espejo de. ¿Del hipócrita lector, mi projimo, mi hermano?
Felipe Polleri Sierra es un escritor uruguayo. Escribe regularmente en El País Cultural desde 2003. Como autor, se inscribe dentro del grupo de "Los raros", y se caracteriza por un feroz neoexpresionismo. Sus obras han sido traducidas al francés, italiano y portugués y se publicaron en México, España, Chile, Costa Rica, Argentina, Francia, Italia y Brasil.
El título dice que es un ensayo, pero la verdad yo no lo sé. Bien podría decir que es una novela, un cuento largo, un poema o un gran experimento e igual le creería. Lo que sí sé es que es una lectura difícil si lo que se busca es el sentido lineal, más bien hay que dejar al texto hacer, que vaya y venga, que lo traiga a uno y lo deje en medio de una frase inconclusa.
Es raro, es oscuro y decadente. No creo que lo vuelva a leer, pero igual me gustó.
Literatuta pura y dura. La belleza del lenguaje sin por qué, solo al servicio de lo magnífico. Un libro que es eso, un libro, inclasificable. La crudeza de las letras cuando se sirven de la estética sin ninguna careta. Es la pesadilla de encontrarse con lo perfecto.
No sé si es una novela, un experimento, una reflexión biográfica, o que, dijo. Indescriptible, con un ritmo que se entiende a medida que pasan las hojas, dijo.
Polleri está inscripto es una cosmogonía de genios locos que no sublevan la escritura al hombre sino que se sublevan ante la escritura. Como Laiseca y Lamborghini, la obra del uruguayo busca deliberadamente destruir la lengua desde sus cimientos. ¿Cómo detonar el habla con la escritura? A partir de torcer lo coloquial, volverlo poético. Esa es, creo yo, la mayor de las virtudes de Polleri y de las escrituras que más me interesan. Yo creo que poeta no es el escritor que escribe en verso, sino el artista que hace un uso consciente de la lengua y la retuerce para volverla propia. Polleri es un gran poeta de lo oculto. Y también un genio loco que hay que leer más.