Está segunda parte es más grande, más larga, más espectacular, tiene más recursos y homenajes; pero es la clara demostración de que más no es mejor. Es también más pesada, aún siendo una buena historia, lo cual juega en su contra. Hay mejores personajes que en la primera parte y aún con el viaje de Momo, que roba gran parte del protagonismo a Hércules, no llega a ser algo tan especial, tan bien medido como la primera parte. Es una pena que un cierre que pudo ser espectacular no llegue a lo que prometía.