Lesya, diecisiete años. Vive en una residencia universitaria. Sus padres huyeron del país tras la invasión. Sus amigos tampoco están. Come comida precocinada, está enganchada al móvil y pasa mucho tiempo encerrada en su habitación. Tiene un perfil de instagram: #Hoyhonramosanuestrosmuertos.
Un día recibió un mensaje, fue a la playa y empezó a nadar...
Primera ocasión que tengo de leer a Marina Aguirre y me ha parecido un Premio Gran Angular muy bien otorgado. La novela, breve, narra con bastante lucidez, desde la voz desde esta adolescente, este conflicto bélico —que no necesita de nombres— y la disyuntiva entre permanecer y marcharse, entre narrar el horror o quedarse sin palabras, entre estar al servicio de una narrativa o priorizar la propia. Es una novela sencilla en su planteamiento, pero me ha parecido que aborda de manera muy realista y con mucha madurez la vida en un territorio en guerra, la conexión con las redes sociales, el enfoque de la salud mental o las relaciones circunstanciales que surgen en ese momento de soledad. Con ganas de seguir leyendo a esta autora.
Una manera muy delicada de hablar de la guerra sin mencionarla: hablar de las personas que la viven.
Una novela muy recomendada, delicada y emocionante. Súper recomendada para pensar en las RRSS como herramienta protectora, pero también potencialmente dañina.
Es un libro original. Sobre todo, por el argumento que desarrolla. El tema principal es la guerra. La protagonista vive en una ciudad que la sufre. Ella se dedica a hacer una cosa curiosa en las redes. Pero, está enganchada a ellas. Este es otro de los temas que se aborda con la lectura. La salud mental también se toca, aunque creo que con menos acierto.