Los reinos nordios viven de acuerdo a la leyenda idiosincrática: cada uno está dedicado a una virtud y su rey debe encarnarla o perecerá. Por desgracia, el rey de Erudia, reino dedicado a la inteligencia y la sabiduría, es un imbécil. Si no fuera por Sesio, el consejero inteligente y mentiroso, ya se habría derrumbado. Pero ahora la princesa ha desaparecido y el imbécil del rey se empeña en elegir un grupo de élite para su rescate.
No digo yo esto de muchas novelas, pero tiene un aire pratchettiano, porque es divertida y a la vez muy inteligente, con un humor que no molesta y que se deriva de las situaciones. Bueno, y también de los juegos de palabras absurdos que hace la autora, en este libro muy de Chiquito (supongo que a partir de los jaaaarls todo vino rodado). Mi favorito: los oirseker.
Aparte de eso, tenemos una historia sobre un grupo de perdedores, cada uno de ellos con problemas e intenciones ocultas, al que mandan a una misión imposible. De forma paralela, el consejero Sesio envía a un grupo verdaderamente hábil a la misma misión. Ambos acabarán confluyendo. Y de fondo, el pobre Adiposio, que escapó de las garras de Intrigancles en el libro anterior y que ahora trabaja para Sesio, otro mentiroso compulsivo. Aunque quizás en este caso la mentira esté justificada...
Un muy buen libro sobre la mentira, la ética de mentir, las misiones imposibles y las expectativas familiares.