Un zombi afirma su personalidad y se compara todo el tiempo con seres extraños de largas orejas y fanáticos de las zanahorias; en cambio, l come pasteles de chocolate, lee, tiene poderosos tentáculos... Sin embargo, un importante suceso lo hace reconocer su propia identidad.
Si el niño elije este libro y como adulto le ayudas (comprar, regalar, prestar) para que pueda leerlo, ten por seguro que es una buena elección. Si como adulto, todavía tienes dudas sobre el libro, entonces te invito a leer la reseña: Es una historia sobre un zombi-alienígena-mutante, quien parece un conejo y va explicando las razones de que no sea un conejo. Es una historia rápida con ilustraciones acordes a ella.