Encontrarás en él un testamento poético de versos en los que el amor o el desamor juegan a inventarse que son primos hermanos, y que se quieren. Encuentras versos donde la rima es una suerte de artillería contra el fascismo, sacada de los mejores talleres artísticos de la mente de Juan. Simbología como la luna, el mar, los vientos o los dioses están presente y te van recordando que somos seres terrenales, y que solo si llegamos a escribir algún día un libro de este calibre podremos rozar el cielo.