Hay varios logros indiscutibles en este libro, como lo es traer al presente un conflicto olvidado como la Guerra de Corea y hacerlo interesante y volverlo algo actual.
Pero también tiene algunos fallos de forma: la conclusión es algo abrupta y, al tratarse de algo que ocurrió hace más de 70 años y se documentó muy poco, hay muchos vacíos que no se pueden llenar y los parches que intenta poner el autor no bastan.
Aún así, de fácil lectura y se aprecia lo que considero fue un esfuerzo titánico.