Paul ha hecho algo ha matado a su padre. Solo que, cuando se decidió a perpetrar el acto, Thomas Lanski ya había muerto..., de muerte natural. Hará falta nada más y nada menos que un año de terapia obligatoria para desentrañar las circunstancias que condujeron a Paul a cometer este parricidio del que no es el verdadero autor.
El origen de las lágrimas es el relato que Paul confía a su la historia de un hombre herido que profesa un odio obsesivo a su progenitor por haber hecho sufrir a su esposa y a su hijo durante toda la vida. El aprendizaje de la venganza, en cierto modo.
Con una mezcla de humor y de melancolía, esta novela puede leerse como una comedia negra o como un drama burlesco. O las dos cosas a la vez.
Jean-Paul Dubois (b. 1950) is a French journalist and author. He is the author of several novels and travel pieces, and reports for Le Nouvel Observateur. His novel, Une vie française, published in French in 2004 and in English in 2007, is a saga of the French baby boom generation, from the idealism of the 1960s to the consumerism of the 1990s. The French version of the novel won the Prix Femina. He won the Prix Goncourt in 2019 for Tous les hommes n'habitent pas le monde de la même façon ("All Men Do Not Inhabit This World in the Same Way"), a novel told from the perspective of a prisoner looking back on life.
Todo aquello que está por descubrir son cosas que me apasionan, incluso en la literatura, cuando se trata de encontrarme con un autor al que no había leído nunca, de abrir uno de sus libros por primera vez, es algo que me parece muy enriquecedor. Me gusta entender nuevas formas de narrar, disfrutarlas de otras formas, desde distintas situaciones o perspectivas a las que suelo escoger más habitualmente. Pero eso también es un arma de doble filo, y como en este caso, además de todo lo disfrutado desde el desconocimiento, también han habido algunos aspectos en esta historia de Jean-Paul Dubois que me han descolocado un poco y que no me han terminado de llenar tanto como quisiera.
La historia nos narra la historia de Paul, un protagonista sentenciado a 1 año de terapia en rehabilitación y a pagar una multa por haber disparado dos veces en la cabeza a su padre, Thomas Lanski, muerto previamente unos días antes de muerte natural. Pero entonces, ¿qué tiene que ver Paul con la muerte de su padre? ¿Es realmente el asesino?
De apariencia son preguntas de fácil respuesta y que vamos a ir descubriendo durante cada capítulo, en forma de terapia, entre Paul y su psicólogo. Paul va a recibir unas sesiones obligatorias que ayuden a su psicólogo a entender una mente infausta y totalmente retorcida. Una mente que ha ido ennegreciendo a lo largo de los años, causada por la relación con un padre que ha provocado en él miles de sensaciones disímiles o, también, su curiosa manera de ver la muerte.
No puedo entrar demasiado a desgranar con ahínco todas esas sesiones porque es algo que a mí no me gusta encontrar, pero sí diré que esa relación complicada junto a su padre o todos esos pensamientos de Paul son muy potentes e interesantes de leer y de descubrir. Así que tan solo os diré que es un libro que en líneas generales está bien.
Hay aspectos que me han gustado mucho o que me llamaban la atención bastante con el libro entre las manos. Por ejemplo, en “El origen de las lágrimas”, a pesar de su título, vas a encontrar un aire ácido y humorístico dentro de lo dramático de la situación. Alucinantes también son algunas de las palabras utilizadas por el escritor, ofreciendo al lector un lenguaje poético y sonoro que enriquece su experiencia de forma brillante. También, el hecho de que Dubois sea un autor francés, es algo que me atraía antes de empezar, ya que la literatura francesa suele gustarme mucho y he disfrutados de grandes joyas de la narrativa francesa durante los años.
Para acabar y para justificar mi puntuación final, quiero hablaros de aquello que no me ha terminado de convencer. Lo primero de todo es su acción. Es un libro que apenas tiene y, por momentos, cuando crees que va a pasar algo potente ese algo no termina de llegar. Otro punto, que ha hecho que mi valoración final baje, está en las veces que he tenido que volver hacia atrás para releer un párrafo o una página, incluso en volver a empezar de nuevo un episodio al completo, porque el autor, con su narrativa, algunas veces excesivamente engarzada, provocaba que el ritmo decayera y, a su vez, que el lector se perdiera dentro de la trama.
¿Lo has leído? ¿Qué libro del autor me recomiendas para darle una segunda oportunidad?
Desconocía a este autor y me ha gustado como explora el dolor, la obsesión y la complejidad de las relaciones familiares. Mi lectura se ha centrado en la psiquis de Paul, en la relación con su padre, está muy bien trabajado el sesgo de confirmación y cómo nuestra mente busca aquello que refuerza nuestras creencias aumentando la obsesión de Paul, el odio como obsesión es el tema central de la novela, para mí, ojito, cada lector tendrá su propia lectura. Las relaciones dañinas siguen atormentando sino se tratan, ni la muerte cura ese dolor, ¿creéis que Paul tendrá paz a partir de ahora? Ya está muerto, ¿por qué esa venganza tardía? Una novela que se adentra en un trauma familiar, invitando a la reflexión de como el pasado mal curado vuelve una y otra vez, condicionando el presente y oscureciendo el futuro. La terapia de Paul es más que necesaria… Una novela piscología de las mías.
Para mi ha sido un libro un poco lento .El protagonista va a terapia obligado por orden judicial, tiene un gran tormento interior debido su infancia ... Es lento
"El origen de las lágrimas" cuenta el año de terapia obligatoria de Paul tras matar a su padre después de estar muerto de manera natural.
Empecé está historia con un poco de respeto ya que cuando leo un/a autor/a es francés/a siempre se viene una prosa diferente y que no suele encargar conmigo. Pero de nuevo, salir de mi zona de confort, me hizo bien.
A lo largo del libro, me encontre con palabras que jamás había escuchado, como cumulonimbos (un tipo de nubes) o erubescencia (vergüenza).
Es fácil sentirse identificada con su protagonista ya que, en muchas ocasiones, nos vamos cargando la mochila de piedras durante toda nuestra vida. Y llega un punto en el que explotamos, pensando que esa chispa es en problemas y no todas las piedras que no hemos sabido ver. Por ello, la terapia obligatoria, acabará siendo sanadora y de esta manera vamos acompañando a Paul a lo largo de todo un año de su vida.
Uno de esos problemas es el dilema del canguro, con ese miedo a salir de la bolsa ventral que nos ha cobijado pero que en muchas ocasiones es tóxica. A veces la familia de sangre hay que alejarla y eso no es malo.
¿Mi capitulo favorito? Se llama "Las mujeres, o Dios mío".
Una historia corta pero que te atrapa desde sus primeras páginas hasta el final.
❓¿Creéis que es mejor guardarse las cosas personales para uno mismo y dejarlas caer en cubo de la basura para evacuarlas en algún momento? ¿O es mejor hablarlas?
Jo, es la primera vez que me quedo lejos de conectar con un libro de colaboración, pero hay que ser sinceros. Voy a intentar explorar los puntos más positivos de esta reseña primero, pero antes, dentro sinopsis.
𝗘𝗹 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗲𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗹𝗮́𝗴𝗿𝗶𝗺𝗮𝘀 está narrado por Paul, quien es sentenciado a una multa y 12 meses de terapia tras haber disparado dos veces a su padre. Más específicamente, al cadáver de su padre, porque ya estaba muerto cuando Paul quiso perpetrar su rematada.
A lo largo del libro, cuyos capítulos se dividen según estas sesiones de terapia, Paul va desglosando una serie de grandes traumas de su vida que le llevaron a cometer el acto de "maltratar" el cadáver de su padre. Con el tiempo, estoy segura de que todos los lectores estamos por darle la razón, porque el libro describe a Thomas Lanski —el muerto— como un digno rival del propio Diablo.
Esta novela va desengranando muy explícitamente la mente de Paul, aunque si me pusiera a enumerar todos y cada uno de estos factores psicológicos tal vez sería incurrir mucho en spoilers. Pero os podéis imaginar algunos: la relación con su padre, la relación con su madre, su visión sobre la muerte y otras particularidades personales —que es verdad que me han parecido muy interesantes—.
Mi principal problema creo que han sido el ritmo y la forma de estar narrado. Pese a que la historia de Paul llama mucho la atención y a veces roza lo bizarro, el ritmo al que va contando sus capítulos no ha sido para mi. Cuando creía que me estaba enganchando con la lectura descubría que, simplemente, no era así. Y además resultaba un poco confuso que no hubiera una diferencia significativa entre la narración de su historia y sus interacciones con el psicólogo.
Es un libro que tiene la acción un poco desdibujada. Eso sí, tengo que detenerme a elogiar el trabajo de traducción que se ha hecho. Me puedo imaginar cómo es la cosa en francés o inglés, y, honestamente, la investigación y las vueltas que ha tenido que dar la traductora —Elia Maqueda— para dar con todos los sinónimos y símiles que se usan en el libro son de un calibre hiper profesional.
Se pueden encontrar unos tintes de humor negro, muy ácido y rencoroso que es verdad que también me ha gustado. A veces hasta me ha hecho torcer una sonrisita irónica, como si fuera completamente mi tipo de broma interna.
Es una pena no haber podido acoplarme debidamente al ritmo del libro, pero estoy segura de que a los lectores más introspectivos les puede parecer cautivador.
¿𝗤𝗨𝗘́ 𝗣𝗨𝗘𝗗𝗘𝗦 𝗘𝗡𝗖𝗢𝗡𝗧𝗥𝗔𝗥?
🌧️ Humor negro. 🌧️ Anécdotas bizarras. 🌧️ Formato de sesiones de terapia. 🌧️ La precisión de la memoria. 🌧️ Trauma generacional.
Premisa: Paul no tiene reparos en pegar dos tiros a su padre. Lo peor de todo es que no era necesario porque su cuerpo ya había dejado de latir. Este suceso tan bizarro le llevará a realizar una serie de sesiones de terapia obligatoria. ¿Qué circunstancias vitales le habrán llevado a cometer una acción tan ilógica y desesperada?
Opinión: Un parricidio infructuoso, sin sentido, póstumo. Sesiones de terapia dirigidas a escarbar en los orígenes, en la razón del procedimiento y en las implicaciones futuras. Me parece una idea absolutamente brillante, un germen de novela incapaz de contener su esencia. Sin duda, una de esas historias que existen antes de ser concebidas, esperando a que alguna voz aguerrida se atreva a trasladarla al ideario cultural, al patrimonio universal.
Quizá debido a contar con bastantes horas como terapeuta a mis espaldas, no he podido evitar diseñar de manera inconsciente una hoja de ruta, un camino coherente por el que la trama podría haber transitado. Al contaros esto, ya os estaréis haciendo a la idea de que el autor decidió llevarme la contraria. Y, aunque en realidad no ha sido así, el efecto que ha tenido en mi forma de procesar la historia ha sido totalmente equivalente.
No son los hechos en sí los que me han resultado ilógicos o inconexos, sino su forma de narrarlo. No os llevéis a engaño, el autor escribe estupendamente bien. Tiene un dominio del lenguaje pasmoso, y una vez que te has introducido en su discurso, no puedes evitar disfrutar de la sonoridad, de los giros lingüísticos, del vocabulario preciso. Esa magia de las palabras que solo unos pocos son capaces de despertar. Pero a pesar de ser una especie de prestidigitador en la forma, he sentido un desequilibrio en la manera de presentar el contenido que genera desenfoque, turbación.
Todo esto se ha incrementado al ser una narración con elementos de acción discretos aunque relevantes, en la que el discurso interno y la psique del protagonista tienen un protagonismo exclusivo. Me ha resultado complicado mantener el foco, ya que sus frecuentes disertaciones me llevaban a preguntarme por la dirección del relato, por el sentido de lo acontecido, por el mensaje que el autor quería compartir. Una incógnita que no he sentido del todo beneficiosa en relación a la adherencia y la emoción con la que se pasan las páginas.
Quiero probar con más títulos del autor y descubrir si ha sido una falta de conexión entre esta novela y yo o si, por el contrario, es un escritor con el que no termino de conectar. No me gusta que las experiencias incómodas determinen mi futuro, aunque sí tenerlas en cuenta y que sean aviso y preliminar de una prueba más exhaustiva. Por lo tanto, tendré que reencontrarme con Dubois. Os informaré de si el resultado mejora y desbanca a mi conclusión actual.
Paul ha hecho algo ha matado a su padre. Solo que, cuando se decidió a perpetrar el acto, Thomas Lanski ya había muerto..., de muerte natural. Hará falta nada más y nada menos que un año de terapia obligatoria para desentrañar las circunstancias que condujeron a Paul a cometer este parricidio del que no es el verdadero autor. El origen de las lágrimas es el relato que Paul confía a su la historia de un hombre herido que profesa un odio obsesivo a su progenitor por haber hecho sufrir a su esposa y a su hijo durante toda la vida. El aprendizaje de la venganza, en cierto modo. Con una mezcla de humor y de melancolía, esta novela puede leerse como una comedia negra o como un drama burlesco. O las dos cosas a la vez.
Primero que nada gracias a la editorial por la confianza, me hace mucha ilusión 🥹
Es un libro bastante corto por lo que no puedo decir mucho sin hacer spoilers, pero me ha flipado. Me encanta que se lea tan rápido, y que te meta de lleno en la historia desde el principio.
¿Qué pensaríais si os dijera que nuestro protagonista, Paul, le pega dos tiros a su padre? ¿Y si os dijera que lo hace cuando ya estaba muerto?
En El origen de las lágrimas descubriremos e intentaremos entender las razones que tenía Paul para hacer eso y lo haremos mediante un año de terapia obligatoria que le hace tener el juez. En las sesiones descubriremos a un personaje muy complejo, el porqué de sus carencias, la relación con su padre, Thomas Lanski, y el origen de sus lágrimas.
Es un viaje a las profundidades de la psique humana explorando el odio entre un padre y un hijo mediante los recuerdos más dolorosos, destructivos y añorados de nuestro protagonista. Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿está mal matar a un muerto, o lo verdaderamente terrible es todo lo que ocurrió e hizo en vida?
Con un tono irónico y un toque de humor negro Jean-Paul Dubois ha creado esta maravilla de libro que me ha hecho pensar, reflexionar y, de alguna manera, también encariñarme con Paul. He podido empatizar tanto con él... algunas de sus vivencias eran tan injustas que me han dolido también a mí. Ha sido un viaje de sensaciones y sentimientos.
Ha sido toda una sorpresa y, de verdad, me ha gustado un montón.
Creo que poco más necesito deciros de este libro... simplemente leedlo, ¡seguro que no os arrepentís!
El punto de partida de este libro es muy curioso y original: un hombre, que odia el maltrato que su padre ha inferido a su madre, vuelve a matarle en la morgue. Pero patina después y se hace farragoso, pierde un poco el hilo de la narración.