Tras la muerte de su hermana mayor y compañera de vida, Ágara abandona, desolada, el hogar de la familia en el madrileño barrio de Chamberí para refugiarse en Uxoa, el caserío heredado en el valle de Baztán, en Navarra.
Allí va recuperando la calma perdida, al mismo tiempo se despierta en ella la necesidad de bucear en sus orígenes, para así saber cómo Uxoa, la preciada reliquia familiar, llegó a ellos. Poco a poco, los brumosos prados y las piedras ancestrales la atrapan, también sus misterios, y comienza una delicada investigación entre los vecinos, la parroquia y la abadía de Arizcun. En este particular peregrinaje, encuentra un aliado Íñigo, un joven argentino descendiente de emigrantes, que ha vuelto para hacerse cargo de la herencia de un tío soltero en Irurita, un pueblo cercano…
Paloma San Basilio logra cautivarnos con esta hermosa y emotiva novela, a caballo entre el presente, el siglo XVI y el XVIII; con ella viajamos desde el valle de Baztán al Tíbet, de Cádiz al Callao, en Perú. Una historia de amores y secretos, de búsqueda personal y de paisajes inolvidables.
Uxoa, el secreto del valle reflexiona sobre algo tan necesario como el hecho de hacer frente a las pérdidas, al duelo, e intentar seguir adelante.
Creo que no es posible darle 0 estrellas... Igualmente, NO lo lean. No pierdan el tiempo ni el dinero en esto. 300 páginas que se hacen como 10.000, descripciones y relleno sin sentido. La trama pintaba bien, una buena idea... Pésima ejecución.
Una historia que entrelaza 1700 y el 2024, una Agote, gente maldita, un chico que se enamora, pero lo separan de su Agote. Agara, decide irse a vivir a la casa Uxoa, y allí busca la vida de su padre, y la de la casa. Y todo se entrelaza.
Esta es una novela escrita a dos tiempos; entre 1770 y 1793, la historia de Asier y Ainara, un amor prohibido en esos años solo por el hecho de pertenecer a distintas clases sociales. Y la parte de 2020 a 2023, con Ágara, la cual se traslada al caserio familiar (Uxoa), después de quedarse sola con la muerte de su hermana durante la cruda pandemia que sufrimos.
Ágara se refugia aquí, en el Valle después Baztán y comenzará una nueva vida, pero antes querrá describir la verdad de varios secretos:
¿Qué pasó realmente con la muerte de su padre? ¿ Es descendiente de los propietarios de Uxoa? ¿ Cómo acabó la historia de Asier y Ainara? ¿ Quién es Jaime, un peregrino que aparece en el caserío "de casualidad" haciendo el camino de Santiago?
Con la ayuda de Iñigo, nuestra protagonista tendrá respuestas a todo.
Entre estas páginas, además, viajaremos por varios lugares del mundo.
Es una novela muy bien escrita, con descripciones correctas que te transportan al lugar. Es muy entretenida.
Nos encontramos en el valle de Batzán, Navarra, el lugar que nuestra protagonista ha elegido para refugiarse y sanar su dolor tras la muerte de su hermana. Allí, en Uxoa, un caserío heredado, sentirá la necesidad de investigar sus orígenes y se embarcará en un viaje en el tiempo de la mano de Íñigo, un joven argentino que está de visita en nuestro país y con el que comparte inquietudes.
A través de dos líneas temporales entrelazadas, la autora aborda temas relacionados con el duelo, el autodescubrimiento, los secretos familiares y la herencia generacional. A lo largo de la novela se aprecia el amor que siente la autora por todo el entorno de la zona, por su cultura y sus costumbres.
Con un estilo narrativo pausado y cargado de descripciones, Paloma nos adentra en la naturaleza del valle, sus olores y colores, su gente y su tradición; no obstante, debo decir que aunque hay momentos preciosos en los que te imaginas a la perfección todo lo descrito, hay otros en los que se alarga demasiado, llegándome a cansar.
Para finalizar, agradecer a @harpercollinsiberica el envío del ejemplar. Tenía mucho interés en conocer esta faceta de Paloma San Basilio.
𝟐𝟎𝟐𝟎- Ágara es una mujer que huye de Madrid tras la muerte de su hermana. Se refugia en Uxoa, el caserío familiar, que está ubicado en el valle del Baztán, en Navarra. En la pequeña población de Zuaztoi, Ágara enseguida encuentra la paz necesaria para recomponer su alma hecha añicos, y se obsesiona con la historia del caserío, decidida a encontrar respuestas.
La trama comienza muy interesante, al principio me gustó mucho, parecía que cualquier cosa podía pasar en ese valle rebosante de vida. La narración me embriagó y las descripciones me embelesaron, pero el ritmo excesivamente lento de la historia me aburrió y, lo que en un principio me encantó, finalmente me resultó tedioso.
Hay varias líneas temporales; 2020, 1605 y 1770. La de 2020 es la que ocupa la mayor parte de la novela, pero avanza con cuentagotas, aunque hay un buen giro al final de la historia. No obstante, no he conseguido empatizar con Ágara e Ínigo. Ha sido en parte por sus conversaciones. Los diálogos son tan formales que no me han parecido creíbles.
Me ha encantado la historia de Uxoa de 1770. Me he sentido muy cerca de los protagonistas de la época y he empatizado enseguida con ellos. Su historia, tan bonita como triste, me ha despertado muchas emociones. ¡Qué pena que ocupe tan poca parte de la novela!.
El nivel de documentación es exhaustivo hay mucha información, y algunos datos son de lo más interesante. La pluma de Paloma es muy reflexiva. Es lo que más me ha gustado, he sentido que hablaba con una buena amiga, y he subrayado algunas frases.
Uxoa nos transporta a una región de España que alterna historias de vidas transcurridas entre el siglo XVIII y el XXI describiéndo la belleza del paisaje y las complicadas e injustas relaciones humanas que se entrelazan y los lleva a unir antepasados de una manera armónica y tierna. Se lee fácilmente y te mantiene conectada a la historia con deseos de descubrir pronto su ansiado final.