"Esperando la carroza" para mí se lleva 3.5⭐️ Es una obra de teatro que me gustó, pero que es de esos pocos y extraños casos donde su adaptación cinematográfica es superior (a mí parecer).
La obra desde un primer momento te ambienta en los barrios de Buenos Aires y dentro de una familia donde los secretos son muchos, pero las hipocresías y "caradureces" son aún más grandes; donde frente a una situación difícil, y la cual se iba agravando más (pero no por ello deja de ser cómica, lo que la hace una lectura entretenida) demuestra quien realmente está allí por su madre, hermanos e hijos, o justamente no. Langsner juega con ello durante todo el libro y con todos los protagonistas, los cuales son todos unos "santos" pero ante la primer queja o pedido de ayuda, se los aparta. Esto pasa mucho al comienzo con Susana y Jorge, pero los demás no se quedan atrás: se ve muy bien cuando ninguno de los hermanos quiere hacerse cargo de mamá Cora, hasta que ya piensan que es muy tarde y se lamentan por su alma pero no lo suficiente para recibirla en sus casas por un tiempo (o para dejarla con los más pobres). Se refleja mucho el "qué pensarán", por ejemplo Elvira que es un personaje que tiene muy presente la opinión de los demás, aunque siempre diga que tiene la conciencia tranquila. Y ni hablar del tema dinero, lo que más mueve no solo en dinámicas de la familia protagónica, sino que es una charla común y habitual para la época de la novela (y hasta hoy en día lo es).
Ahora, y comparándola un poco con la película, me esperaba que el personaje del conflicto (mamá Cora) tuviese un poco más de protagonismo (en presencia); no es una crítica en sí, pero viendo el film y las diversas escenas de la abuela me hizo conectar más con el personaje que leyéndolo en la obra, y me alegra haber podido tener esa imagen del gran Antonio Gasalla antes de agarrar la obra, es decir, poder ver cómo era mamá Cora por ella misma, y no a través de la mirada de la familia. Por otro lado, siento que la película de Doria retrató muy bien cada uno de los escenarios, leer ciertas escenas fue como reproducir nuevamente el clásico.
En conclusión, "Esperando la carroza" es una obra que, a mí parecer, todo argentino debe leer en algún momento de su vida. Una obra familiar donde sacan lo peor de sí, pero al fin y al cabo ( y les guste o no), frente a la tragedia de la abuela de 78 años o húngaras y amantes de por medio, siguen siendo familia.