Sonia La Roja es la terapeuta de la que Ángela Vallvey se sirve para ser más mordaz, irónica y cáustica que nunca y ofrecernos, a través de sus pacientes, un fresco completo, una radiografía cómica pero certera de nosotros mismos. A través de esta divertidísima protagonista, y de otros personajes, la autora disecciona temas tan diversos como el sexo, las peleas conyugales, el rechazo, los pretendientes o las infidelidades. Todas las muñecas son carnívoras toca de lleno en la médula de nuestra esencia para despertarnos de nuestro letargo y removernos las entrañas en un texto socarrón pero sin fisuras que nos lleva, finalmente, a la reflexión.
Raramente non finisco i libri che inizio, ma questo è talmente noioso e inutile che mi sono voluta risparmiare lo strazio. Ho resistito fino a pagina 75. Non ho capito dove volesse andare a parare (più che altro SE volesse andare a parare da qualche parte), e sinceramente neanche mi interessa. Un mix di luoghi comuni con un afflato alla Sex and the City altrettanto cringe. Questa è psicologa come me, e pure sta specie di posta del cuore che cura, mica l'ho capita. Sfogliando le pagine ho visto che bene o male tutto il libro si ripete così, un capitolo su un* pazient* della narratrice """psicologa""", e uno sulla rubrica che gestisce, così fino a pagina 300 e fischia. Scritto male, tradotto pure. No gracias.
Acabó aburriéndome. Sí que tiene partes que son graciosas, pero es que en cada una intenta hacer reír de la misma forma, criticando a los hombres, y de eso mismo va todo el libro.