Margarita es una chica de trece años que se siente sola. Un día, empieza a cartearse con otra chica de su edad, que está muy triste porque han secuestrado a su hermano. Margarita, por casualidad, descubre quiénes son los secuestradores.
Alfredo Gómez Cerdá, licenciado en filología española, es un escritor madrileño nacido en 1951. Sintió atracción por la literatura desde pequeño. Leer le transportaba desde de su barrio, gris y anodino, a lugares increíbles, con paisajes fascinantes y seres humanos muy diferentes a los que había conocido hasta entonces. Al mismo tiempo descubrió que escribir le permitía expresar sus ideas y comunicarse con los demás. Decidió muy pronto que los libros le acompañarían siempre. Aunque dio sus primeros pasos hacia el teatro, es más conocido por sus obras para el público infantil y juvenil, entre los que se ha convertido en uno de los autores de referencia. En 1982 ganó su primer premio al obtener el segundo puesto del Premio Barco de Vapor, que ganaría en 1989. Alfredo Gómez Cerdá ha publicado más de 80 libros, ha escrito varios guiones para cómic, ha colaborado en prensa y en revistas especializadas y ha participado en numerosas actividades relacionadas con la literatura infantil y juvenil. Muchos de sus libros han sido reconocidos con prestigiosos galardones, dentro y fuera de Europa. Sus obras han sido publicadas en varios países de Europa (Francia, Italia, Portugal, Alemania, Dinamarca), América (Canadá, Estados Unidos, México, Colombia, Perú, Argentina) y Asia (Líbano, China, Corea).
Uno de mis libros favoritos de cuando era niña, desde luego no tiene 5 estrellas para mi yo adulto pero las voy a dejar por la nostalgia. Sabiendo el final, no sabría decir si es predecible o no, pero sí da la sensación de que el grueso del libro es un gran espacio en blanco entre el principio y el final que es donde verdaderamente avanza el argumento. No sé si esta vacuidad es intencionada: los protagonistas viven unas vidas aburridas y repetitivas sin ningún tipo de hobby o interés. Los padres abusan verdaderamente de sus hijos, el ambiente es tan opresivo como en Las vírgenes suicidas. Los diálogos tampoco son naturales. Pero no me ha disgustado esta falsedad que va bien con el tema del libro. Me ha gustado redescubrir cosas que a la Irene de 10 años le parecían muy bien descritas como la bola de carne que se le hace a la Margarita en la boca cada vez que come filete o el hecho de que deje su persiana medio abierta al irse a dormir para despertarse con puntitos de luz por todo el cuerpo. No me hubieran llamado la atención estos detalles especialmente si hubiese leído el libro por primera vez hoy, pero ha estado bien recordar algo que me pareció bonito de pequeña.
Lo leí bastante joven y me impactó muchísimo. Aunque vi venir el final, como me suele pasar en las películas pero sobre todo en las series y los libros.
Bien, nos encontramos con un libro sencillo, corto, predecible y fácil de leer. Desde sus inicios podía suponer cuál sería el des enlace de este pero, yo buscaba una lectura que me entretuviera y me dejase ganas de escuchar la historia y fue lo que encontré, aclaro que no es el mejor libro, pero es algo infantil que a mí yo pequeña le hubiese gustado leer.
Nuestra protagonista, Margarita, convive con sus padres y su hermano pequeño y mientras que en su casa las cosas se ponen tensas, afuera hay un joven secuestrado que es buscado por la comunidad. Margarita se conmueve por el caso y le escribe a la hermana del joven con el fin de solidarizarse.
El final, como dije, es predecible, pero la pequeña prota en esas pocas páginas tiene un crecimiento adecuado para su edad, pensando con más razón y atando cabos de los sucesos. Puntos por esto.
Me ha gustado este libro. Lo leí cuando era mas pequeña, y ahora lo he tenido que releer para el instituto. Está bien, pero no me gusta que el final sea abierto.