1918. Una noche sin estrellas custodia el solitario viaje del general Felipe Ángeles, que abandona el exilio para regresar a México con el anhelo de devolver al pueblo levantado en armas la libertad y la justicia prometidas por Madero. Pronto se convierte en estratega decisivo en las batallas en el norte del país y Villa reconoce en él a su aliado más valioso: "Sin Ángeles no hubiera llegando adonde llegó la División del Norte". La noche de Ángeles (Premio Novedades Diana) narra el periplo de un hombre obstinado a defender sus ideales hasta el final y que bajo el lema "La verdad y la libertad a cualquier precio" cayó fusilado por la traición de Carranza, protagonizando así uno de los momentos más dramáticos en la historia de la Revolución mexicana.
Ignacio Solares was a prominent Mexican novelist, editor and playwright, whose novel La invasión (The Invasion, 2004) was a bestseller in Mexico and Spain. Until 2005 he served as the Coordinator of Cultural Activities for Literature and Arts at the National Autonomous University of Mexico (UNAM); he was a faculty member there and directed the cultural magazine Revista de la Universidad de México. He formerly served as director of the Department of Theater and Dance and the Division of Literature at UNAM. He edited the cultural supplement to the weekly magazine Siempre.
Este libro retrata las últimas horas del General Felipe Ángeles , es un monólogo donde el autor lo interpela. Fue una lectura difícil, debes tener claro el final del General para saber por qué lo interpela en varios sentidos. También debes tener claro sus últimos meses , su relación con Villa y con Carranza , para entender el sentido del autor. Es decir , no es un libro que se lea solo. Tuve que apoyarme en el libro de Adolfo Gilly, una compilación de ensayos, para poder contextualizar este. Así, ya me pareció interesante. Creo que como experimento literario es interesante. Cómo novela es atrevido. Pero necesitas saber mucho de Ángeles para no perderte en las diatribas.
Benditos diálogos q invitan a la revolución. Todo muy teatral, el sentido del río al inicio de todo, que resulta ser también el final. ¡Viva Madero! ¡Viva Villa! ¡Viva Felipe Ángeles!
Este libro fue una de esas pocas veces que un libro de la carrera me estremece. Muy bueno, muy triste. Como nuestro país. Queda sellado en mi cabeza ese momento en donde están todos (Villa, Zapata, Felipe Ángeles) intentando no llorar frente a sus tropas, en el funeral de Madero. Y no pude dejar de pensar en que no lloraban por Madero la persona, sino Madero el símbolo. Lo que representaba esa muerte, lo que presagiaba. Tal vez esas lágrimas eran por el futuro que se le avecinaba a la nación y sus hermanes mexicanes. No pueden y todos lloran. La sangre que les había costado llevarlo a la silla, lo que representaba haber vencido a la dictadura y el terror de Porfirio. Materializado, frente a ellos, en un ataúd. Donde descansaba el futuro idílico de una nación. Fuertísimo. Puaf.
Quizá nunca paguemos la gran deuda que se tiene con ángeles, es inmensa e impagable, aunque probablemente en sus últimos días tuvo un gran abono, depende de dónde se vea. El olvidado, el compañero y uno de los más grandes estrategas de la revolución, no se presenta en el libro como los datos quieren presentarlo, o como los amantes de la guerra esperarían. Aquí no muestran al mexicano, al humano, al que entre fieras pregonaba por la compasión, al que entre balas prefería recibir una antes que darla, y aun así uno que, con todos los sentimientos en conflicto, consumo la venganza añorada de todos los "Buenos hijos de México", sin más un retrato al óleo de Ángeles, con sus volúmenes y desproporcionado, característicos de la pintura, pero no así de la fotografía.
"Pero a usted mismo, general, le fascinaba el valor de Fierro: «… los heridos heroicos que como Rodolfo Fierro andaban chorreando sangre, olvidados de su persona para seguir en el combate…», escribió en su diario a propósito de la batalla de Zacatecas.
¿O empezaba a gustarle la sangre? ¿Más que cambiar a Villa, no será que él lo cambió a usted? Piénselo: antes de regresar de Europa andaba usted con remilgos respecto a la «inútil violencia» de la guerra (quizás el recuerdo aún vivo de Madero), y sin embargo cuánto gozó la batalla de Zacatecas.
¿Y por eso también soportó impávido la comida durante la cual Villa lo obligó a presenciar un fusilamiento? Debe de haber sido difícil tragar bocado. ¿Nació ahí la úlcera?"
Es una novela salpicada de historia que revela mucha de la personalidad de un héroe olvidado de la revolución mexicana: Felipe Angeles. Excelente introducción al personaje y sus hazañas, su filosofía y su legado.