«La civilización occidental del deseo ha fallado porque ha conducido al individuo contemporáneo a aquello que precisamente ansiaba evitar en lo más hondo de su ser: la soledad» (pág. 197).
El deseo -antes que reprimirlo- hay que comprenderlo. Y en este libro se traza un recorrido histórico y de las ideas para conocer su fundamento, entender su dinámica y aprender a gestionarlo. De Platón a Freud, pasando por Epicuro, Nietzsche o Frankl; relacionando deseo con la necesidad y la memoria, o conectándolo con cuestiones más profundas y completas que al mero goce y búsqueda de placer.
Aunque el autor es filósofo y profesor universitario, se sigue muy bien: los pasajes más arduos no son imposibles si se lee con atención e intención. Muy iluminador, por ejemplo, cuando se exponen los problemas del psicoanálisis; especialmente el que tiene para explicar el amor, ese deseo profundo de inmortalidad.