A excepción del Museo de Bellas Artes de Santiago, ninguno de los edificios donde Gordon Matta-Clark realizó sus intervenciones radicales se conserva en la actualidad. ¿Cómo podemos acceder hoy al profundo material de su obra? La autora de este libro sostiene que esta conexión se logra a través de su archivo. Para demostrarlo, se encarna en Ella, una investigadora chilena que llega a Montreal para estudiar el CP138, la colección de documentos de este arquitecto en el Centro para Estudios de la Arquitectura (CCA). Siguiendo las huellas de Arlette Farge, Javier Guerrero y otros especialistas en archivo, deseo y muerte, se enfrentará a ese asombroso encuentro con el pasado, a la dimensión más personal del autor que investiga. Sin embargo, quien narrará sus descubrimientos no será Ella, sino el propio archivo. Ariel Florencia Richards ha escrito un texto magnífico y original sobre la vida, la obra y el legado de Gordon Matta-Clark. Combinando detalles biográficos con lecturas valientes de las obras más famosas de Matta-Clark, incluida la remodelación del Museo de Bellas Artes de Santiago, este libro tiene un impacto inmediato y permanente en la teoría trans y en la historia de la experimentación radical en el arte y la arquitectura. -Jack Halberstam-
"Debió haber sido a principios de invierno porque recuerdo que hacía frío. Al día siguiente llegué tarde y ¡no había nadie!", recuerda Carol. Pero encontró una nota clavada en la puerta que decía 'ven a una fiesta mejor en el loft de Mary Heilman'. Cuando llegó, lo primero que vio Carol fue a Gordon cocinando unas bouillabaisse en unas sartenes enormes. "De nuevo se mostró parlanchín y nuestras miradas no dejaron de cruzarse".
Me lo leí sin saber quién era Gordon Matta-Clark y creo que fue lo mejor, aprender sobre alguien a través de su archivo material personal como fotos, cartas, boletas y entrevistas, fue tan íntimo que llegó a ser angustiante por el nivel de empatía que me generó la escritura de Ariel. Si bien no sé si es un libro que recomendaría para todo público, porque hay que tener ciertos antecedentes o manejo de ciertos personajes arquitectónicos o de las artes, la prosa te atrapa inmediatamente. La cronología que sigue hermosamente prolija, hasta pensado hasta el último detalle. Podía sentir el sonido de los papeles que "Ella" revisaba en los archivos.
El recurso este de <> para meterte todas las citas y notas que hace ella misma en tono académico no me funciona mucho, también porque no le da protagonismo alguno a su personaje como investigadora.