Como un funambulista, Omar salta al vacío y en el éxtasis de estar flotando en el abismo, en el amor, la obsesión, no sabe a qué distancia están sus pies del suelo.
A través de cartas escritas a su amada ideal irá encontrando poco a poco asideros en los que apoyar sus pies y entrar en contacto con la tierra y con su propio ser. La imagen proyectada por el ser amado nos devuelve, al final, la misma ternura, la misma pasión; se revela una conversación íntima e introspectiva que, más allá de dirigirse solo hacia la amada, vuelve con la misma energía para poner luz sobre el propio amante y así desvelar las dos mitades que ya existían dentro de una sola.
See also: Рене Карабаш Rene Karabash (b. Irena Ivanova, 1989) is a writer, screenwriter, playwright and actress. She was the recipient of several Best Actress awards for her leading role in the film Godless, including the Silver Leopard at Locarno and the Bronze Horse at Stockholm. Her debut novel, She Who Remains, won the prestigious Elias Canetti award for literature, and was shortlisted for every possible national prize. In December 2023, the novel’s French translation by Marie-Vrinat Nikolov was awarded the French PEN award. For a translated excerpt of the novel in English, Izidora Angel was awarded the Gulf Coast Prize in Translation in 2023. A movie based on the book, adapted for the big screen by the author, and a co-production between Albania, Germany, Italy and Romania, is currently in pre-production, with principal photography set to begin in late 2024. Rene is the scriptwriter of the upcoming in 2024 drama series We, the Waves – the latest production of the Bulgarian National Television.
Espero que esta carta te encuentre bien. No me conoces, ¿o quizá sí? No soy tu amada ni soy tu ánimus ni soy tu ánima, soy Francisca, la que lee tus cartas hoy, en un soleado día de junio, la que te lee sabiéndote irreal, la que te lee pensando en cómo tienes tanto amor dentro de ti. Todas esas cartas que escribiste en el más profundo de los silencios son gorjeadas por los pájaros, son dichas a viva voz en los parques, en los sueños pedregosos de la vida. Siento tanta pasión por conocer a tu amada, por quererla; y vaya, al final la encontrarás y ella te responderá, pero mientras tanto... Tus cartas pueden decir que amor y Omar son lo mismo con las letras cambiadas, ¿te diste cuenta? Eres el amor hecho, el amor que se inspira y que espira. Dime Omar: ¿Por qué tanta pasión? ¿Por qué te obnubilaste con la mujer que deseabas? Sí, la encontraste: “Dos adultos en su terraza / leen y beben té abrazados / Por siempre”. Esto era todo lo que deseabas, ver los ojos de la amada en las palabras. Y los viste bien, tan bien que te cegaste al resto del mundo. Dime Omar: ¿Qué sentiste al replegarte sobre ti mismo? ¿Al encontrar tu ánima y tu ánimus juntos? Jung te diría que has llegado a encontrar la felicidad, que lo que creías perdido, ausente, ya estaba dentro de ti. Como una visión de su Libro rojo son tus cartas querido Omar. Esta mujer que te lee, también con fervoroso amor, sabe de qué hablas y sabe que tus cartas no son más que símiles para un encuentro contigo mismo. Uniste los contrarios y encontraste lo semejante. Ese era el destino tuyo, Omar. Sentirte reconocido en otras palabras, pero mientras escribías, te llegaste a sentir reconocido en las tuyas propias. ¿No es eso magnífico? Escucho a los pájaros, escucho el ruido del ventilador, escucho a Maria Tipo tocar a Scarlatti, y me pregunto si esta carta que te escribo desde mi más humilde salón no es solo otra carta a mí misma. Si las reseñas que escribimos, no son más que esbozos de esas cosas que sentimos y pensamos al leer a otros. Sí, en realidad las reseñas son eso: un espejo de nuestras almas. Y te digo: créeme si te digo que he encontrado un espejo en ti. Que yo también deseo al amado que hay en mí, que el amante que hay en mí ama y obedece al amor. Amor Omar, Omar amor. Me digo si René, la autora de quien escribe por ti, habrá visto en Omar al amante perdido, ella supo ver en él el ánima y su ánimus. El lado femenino y el lado masculino. Aquí están en simbiosis. Juntos se unifican y crean estas cartas de puro amor, de puro gozo y deleite. ¿Verdad, Omar, que en las palabras te sentías seguro de lo que encontrarías? ¿Que tu deseo de encontrar pureza y cotidianidad se vería apaciguado años y años después? Tenías la imagen del ánima desde niño, encontraste a esa mujer en ti, y la vivificaste, la edificaste frente a ti y la encontraste. Es hermoso, muy hermoso leerte querido Omar. Hubiera deseado leer más cartas tuyas, que tu esposa te las hubiese respondido todas. Omar amor, amor Omar. Todo es un juego de palabras. Dale las gracias a René por deleitarme con tus cartas y la de tu amada. La de tu futura esposa. He sentido mucho con muy poco, he encontrado un esbozo de eso que llamamos corazón en el propio intelecto. No son tus cartas intelectuales aunque tú seas intelectual, querido Omar. Tus cartas pertenecen a la emoción, a la dignificancia de estar vivo, de querer estar en plenitud con la vida.
Te deseo una larga vida llena de literatura, de amor por tu esposa. Ella te querrá mucho, Omar. Recuérdalo. Sé que lo haces. Que la recuerdas a ella incluso antes de conocerla. Vuelvo a decirte que le des las gracias a René. Ella sabe.