El primer libro de uno de los analistas políticos más conocidos de la televisión y radio se centra en la crisis de la democracia en España.
Los enemigos de la democracia (se vistan de dictadores, de autócratas o de demócratas formales) no han desaparecido. Como siempre, el gobierno de todos encuentra su oponente mortal en los gobiernos de unos pocos.
En estos tiempos en los que la política se ha convertido en un espectáculo que se contempla desde la comodidad del sofá, cuando las tertulias y los tuits han reemplazado la lucha en las calles, surge la necesidad de hacer memoria y reflexionar críticamente sobre el estado de nuestra democracia.
A través de una mirada introspectiva y analítica, el antropólogo Javier Aroca nos propone un viaje por el tiempo desde una época en que la política se vivía intensamente, se discutía en asambleas y se asistía a mítines con fervor, hasta la actualidad, donde el poder de las élites alimenta la desinformación para menoscabar los pilares de la democracia.
Democracia en alerta es una invitación a abrir los ojos para entender cómo se ha desvirtuado la esencia de lo democrático, así como también un llamamiento al pueblo para que se levante del sofá y vuelva a vivir la política no como mero espectador, sino como protagonista activo.
En un momento en que la democracia se encuentra amenazada, es imperativo que la ciudadanía despierte, se organice y recupere su voz.
Es un libro lleno de reflexiones muy interesantes sobre la degradación de la democracia española. Es breve, la organización de los contenidos está bien pensada, el autor es honesto y está bien documentado. Uno se siente como si estuviera escuchando a Javier Aroca porque su prosa es fácil de leer a pesar de que el tema es complicado. Ha sido un placer leer este libro. No puedo sino felicitar a su autor.
Cuando empezé a leerlo, me parecía interesante, que no se posicionaba, pero se volvió rápidamente pesado, por la constante alusión al pasado y cuando posicionó su libro en favor de la izquierda, perdí el interés, pues un libro de política posicionado es más que nada propaganda