Una colección de anécdotas y episodios sorprendentes de la geografía que revelan el lado más insólito y fascinante de nuestro planeta y sus fronteras.
Cuando uno empieza a estudiar geografía, los países parecen concretos, sólidos y perfectamente ubicados. Pero, cuando haces zoom en el mapa, comienzas a encontrar fronteras difusas, lugares que aparecen y desaparecen, topónimos imposibles, accidentes geográficos que desafían la lógica....
Aquí conocerás una localidad con mil fronteras, dos continentes separados por una cuerda azul, una casa que invadió Portugal al ampliar la cocina, un pueblo con un nombre interminable y otro donde celebran tres Nocheviejas en una hora.
Si te gusta la geografía este es un libro que no te puedes perder. Se trata de una recopilación de muchas historias, unas más conocidas que otras, llenas de curiosidades geográficas aunque tb culturales y sociales. No le doy cinco estrellas porque la edición me parece nefasta. Demasiado pequeña y con letra diminuta.
Yo era fan del blog Fronteras desde hace ya muchísimo tiempo, porque me fascinaban las historias que Diego contaba y, sobre todo, por su manera de contarlas. Por esa razón ya sabía que el libro me iba a encantar aunque muchas de las historias ya las conocía por la misma fuente. Si os gustan las curiosidades relacionadas con la geografía, o simplemente queréis pasar un muy buen rato, ¡corred, insensatos! La única pega que le pongo al formato físico es que la experiencia de lectura es bastante peor que leer los mismos textos vía web. Las fotos pequeñísimas, la letra un poco pequeña para los señores mayores como yo, la tapa dura que se cierra cuando la sueltas y, en general, la sensación de que el formato físico en este caso no aporta nada sino que más bien dificulta o hace menos interesante la lectura, son las únicas cosas que no me han gustado del libro, pero desde luego no son achacables a su autor. Ah, y me encanta haber salido en los agradecimientos como lector de Fronteras previo a la publicación de este libro. Larga vida a Fronteras y a Diego.
Muy ameno y entretenido. Que no es poco siendo un libro que versa sobre algunos de los temas menos amenos y entretenidos que quepa imaginarse: fronteras políticas, toponimia e hitos miriamétricos en los sitios más alejados de la civilización que existan.
Historionazos a sorbos de caldo primigenio con mucho ingenio. Le daría el premio Concostrina por la originalidad , el desenfado, y gusanillo que te despierta en cada capítulo. Con el maps en una y el libro en la otra, el mundo se vuelve infinito. Muy recomendable.
Fantástica selección de curiosidades geográficas, bien condensada y amenísima; apta para todos los públicos, iniciados o no en las peculiaridades de mapas o en los anecdotarios históricos.