Como John Dos Passos y su "Manhattan Transfer", Onetti quiso capturar el pulso multiforme y variado de Buenos Aires, basándose en las divagaciones de un grupo de marginados cuyo único deseo es huir de esa ciudad gastada y sucia que ya no los atrae. Su única posibilidad de escape es una isla polinesia, Faruru, producto de un confuso litigio, porque se trata del "único sitio en que se puede no hacer nada sin hacerle mal a nadie y sin que nadie se interese". Lamentablemente, la realidad termina imponiéndose a los sueños.
Juan Carlos Onetti (July 1, 1909, Montevideo – May 30, 1994, Madrid) was an Uruguayan novelist and author of short stories.
A high school drop-out, Onetti's first novel, El pozo, published in 1939, met with his close friends' immediate acclaim, as well as from some writers and journalists of his time. 500 copies of the book were printed, most of them left to rot at the only bookstore that sold it, Barreiro (the book was not reprinted until the 60's, with an introduction and preliminary study by Ángel Rama). Aged 30, Onetti was already working as editing secretary of the famous weekly Uruguayan newspaper Marcha. He had lived for some years in Buenos Aires, where he published short stories and wrote cinema critiques for the local media, and met and befriended the notorious novelist and journalist, Roberto Arlt ("El juguete rabioso", "Los siete locos", "Los lanzallamas").
He went on to become one of Latin America's most distinguished writers, earning Uruguay's National Prize in literature in 1962. In 1974, he and some of his colleagues were imprisoned by the military dictatorship. Their crime: as members of the jury, they had chosen Nelson Marra's short story El guardaespaldas (i.e. "The bodyguard") as the winner of Marcha's annual literary contest. Due to a series of misunderstandings (and the need to fill some space in the following day's edition), El guardaespaldas was published in Marcha, although it had been widely agreed among them that they shouldn't and wouldn't do so, knowing this would be the perfect excuse for the military to intervene Marcha, considering the subject of the story (the interior monologue of a top-rank military officer who recounts his murders and atrocious behavior, much as it was happening with the functioning regime).
Onetti left his native country (and his much-loved city of Montevideo) after being imprisoned for 6 months in Colonia Etchepare, a mental institution. A long list of world-famous writers -including Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa and Mario Benedetti - signed open letters addressed to the military government of Uruguay, which was unaware of the talented (and completely harmless) writer it had imprisoned and humiliated.
As soon as he was released, Onetti fled to Spain with his wife, violin player Dorotea Mühr. There he continued his career as a writer, being awarded the most prestigious literary prize in the Spanish-speaking world, the Premio Cervantes. He remained in Madrid until his death in 1994. He is interred in the Cementerio de la Almudena in Madrid.
Onetti es siempre un reto. Ya sea que demanda de una lectura ininterrumpida para absorber toda su esencia (El pozo) o que se tenga que acudir a la constante relectura para acceder por completo a la comprensión de la obra. Esto último sucede con casi todas sus novelas. Y es que el estilo de Onetti es muy peculiar, complejo, enredado, concebido con una gran genialidad, sin reparar en concesiones para evitar el espanto de los lectores. Debido a esto la demanda analítica para salir satisfecho del reto onettiano es altísima. En Tierra de nadie hay un entramado de personajes, manejados por una sola voz, la del narrador omnisciente, que, de alguna forma, no se yuxtaponen en un orden lógico o no existe un entramada tradicional, donde diversos personajes conviven en una existencia cotidiana pesimista y conformista. El lector deberá caer en razón que aquí no hay una historia per se, sino todo lo contrario: diversos sucesos alrededor de la vida de estos personajes que no repercuten de ninguna forma en el desarrollo de la historia. En ese sentido, aun sabiendo lo genial que resulta envolverse en la travesía de desenredar algo tan complejo, me he visto arrastrado un poco hacia el hartazgo y el cansancio. Y es que, dentro de tanto enrollo y complejidad, me ha resultado, por momentos, extenuante y me he visto forzado a fragmentar la lectura, algo que no siempre disfruto, y menos cuando sé que el autor en manos es del calibre de Onetti. Esto, de ninguna forma, le resta valor a la obra, sin embargo, desde mi perspectiva, no es una a la que yo optaría regresar, ni siquiera recomendar en algún momento. Creo que Onetti no es para cualquiera, pero esta novela en particular, es aun para un publico más reducido, dentro de ese público ya reducido y, desafortunadamente, yo he caído afuera de esa burbuja.
نزدیک به 60صفحه از این رمان رو خوندم. نه یک کلمه ازش رو فهمیدم و نه یک درصد از حال و هوای رمان رو حس کردم و ازش لذت بردم. این چه کتابی بود که ترجمه کردی اقای مفیدی؟
De verdad, de verdad quisiera darle cinco estrellas; cinco, o al menos cuatro.
La prosa es autónoma, libre y original. En el plano formal, la forma de las oraciones, me parece, revela un autor con un gran potencial técnico. Pero esta misma prosa se convierte en el primer obstáculo que el lector enfrenta para acceder a la narración. Las frases sin acción, o las frases sin sujeto, en exceso, dan una impresión de inconsistencia, de maleabilidad, de ausencia de sustarato. Al lector se le sugiere un género "novela-poesía", una verdadera "tierra de nadie", si se quiere. Por otra parte, la focalizaciones narrativas son problemáticas a lo largo del texto.
Junto a esto, los personajes son "opacos", y al lector le surge la legítima duda de si las escenas son representadas por humanos o al contrario por algún tipo de autómatas. Las escenas, yuxtapuestas una tras otra, tras otra, pueden superficialmente sugerir variaciones sobre un mismo tema narrativo. Sin embargo, en el fondo el texto aspira a una unidad narrativa que el lector nunca encuentra.
Escuché a Vargas Llosa hablar maravillas sobre Onetti. Tenderé que leer otro libro del uruguayo, sin duda. Dos estrellas.
Tierra de la que nadie es parte tierra, que para ser parte; se ha de ser nadie.
Tierra de caos, en horizontal, en lo breve travelling avanzando en espiral, destruyendose.
Como volver a un barrio, luego de viajar luego de que todos viajen, mudanzas, divorcios, etcetera.
Notar que nunca nos perteneció nada nunca fue "nuestro barrio", pero nosotros, sus personas.
Entre el cielo y el infierno, en ausencia el ser como un puente, de una cosa a la otra.
Una mancha de aire y pulmones, visceras emociones e ideas, tristezas, broncas, aburrimiento y máscaras.
Entre grasa de animal pudriéndose, acunada por olas, azar y brisa o pájaros y libertades, paz, ideal, romance de un segundo, besar el alba y estirar las alas.
Se está uno entre la ciudad Argentina, Europa La guerra y el olvido. Se está ahí inhibido, castrado entre la ciudad y el río chiquitito, echadose a morir.
En vaivén los pies para siempre.
Hay que embromarse, ché sin amigos, sin mujeres, sin isla, ¿Dónde queda el ser?
Sin planes y cuando simplemente es sin compararle, ni contrastes, sólo, solo y viendose entre el cáliz y la podredumbre, amargamente obstruido de acordeones y salidas de vacaciones...
Entumecido enteramente con los muslos hormigueando levemente el hombre, junto a pescadores y chalanas inmoviles y sin su tierra ser la suya, ¿Cómo ha ascender de éste valle?
Si hay más lágrimas que ocasiones... esperandose... ¿Cuando y por qué, para qué y hacia dónde... bajo qué pretextos levantarse?
En tierra de nadie, encallado, naufrago... ahogandose... entre renglones, romanticismo y crisis existenciales... no lo sé, realmente no lo sé.
Y si alguna vez sentí algo... aquello ya se fue.
Tierra de nadie: Libro excelente, aunque no tan intenso como en un momento esperé. Lo cual, le hace aún más interesante e irreprochable, pero. Igual queda en mi pecho, incrustada, ésta sensación agridulce de; Ojalá hubiera mantenido durante mayor número de ocasiones, el nivel de belleza incomprensible, que mantiene en aquellas partes, en que yo, personalmente, de vez en cuando y muy alegremente, resoné. A seguir avanzando por la obra de éste tipo. Y a pesar de lo que dije, a ésta novela, también y la amé, pero de cualquier manera, tal como Aránzaru a Nené... no sé. Me duele, pero son las menos, aquellas ocasiones en que pude perderme, y ya de mí no ser consciente. Espero y la vida breve extienda en mis capitulos preferidos de acá.
-Posteriormente, he de recordar anotar aquí, cuáles fueron esos, y por qué. O mejor no, pero simplemente un parrafo que me fascine, sí, de acordarme, eso haré, hasta luego y buenas noches, son las 6:34A.M. 26 minutos y disparo hasta la estación de trenes... si tan sólo fuera todo tan simple...-.
«En fin... Me voy a dedicar a inventarte. ¿Me entendés? Imaginar quién sos. Pensá un poco. Todos estos días juntos, piel con piel. Pero cada uno está preso en sí mismo y... Todo el resto es ilusión.»
Esta es la segunda novela que leo de Onetti en mi propósito de recorrer su obra en orden cronológico. Como bien advierten otras reseñas, Tierra de nadie exige mucho del lector: el narrador oculta información deliberadamente, construye frases que se fragmentan en lagunas de sentido y multiplica personajes cuyas identidades y roles a veces se difuminan hasta lo incomprensible. Más allá del desafío estilístico, la novela destaca por su profundidad temática y su atmósfera existencialista, que en momentos evoca ecos celinianos. Los personajes habitan una "tierra de nadie" metafísica y geográfica: seres desarraigados que se preguntan por la identidad del ser americano sin encontrar respuestas satisfactorias. Han perdido el horizonte y vagan por la vida como espectadores de un espectáculo que ya no les conmueve. La ciudad de Buenos Aires es un personaje más, y, así como en el romanticismo las descripciones de los paisajes y los elementos de la naturaleza se utilizaban para reflejar los sentimientos del alma humana, del mismo modo, en este realismo desesperanzado, las menciones a la ciudad, sus calles, cafes, pensiones miserables, luces y sombras que pasan apresuradas reflejan el estado interior del hombre urbano. Esta ciudad no es escenario, sino extensión de la psique herida de sus habitantes. En fin, es una novela poco recomendable para quien se quiera "entretener", pero he de decir que es una obra que da ciertas luces para quien este en un proceso de creación literaria, hay imagenes tristemente bellas y reflexiones sobre la soledad que pueden ayudar a algu¡en a pensar su camino por la escritura.
Adentrarse en el universo onettiano es siempre un desafío, escritor de culto de características extraordinarias. Tierra de nadie no es una novela tradicional, su estilo (Onetti al fin) es peculiar, muy complejo y enrevesado, estamos ante una genialidad que espanta al lector. No hay una historia en sí misma, sino que son diferentes personajes cuyos relatos se yuxtaponen sin una lógica narrativa. Asomarnos en cada una de las ventanas de los micromundos de sus personajes e intentar unirlos en una trama es un reto analítico para el lector. Esas ventanas que nos acerca un relator omnipresente, se abren a una Buenos Aires sucia, lúgubre y desesperada de la cual los personajes quieren escapar en un clima de creciente escepticismo. Esa huída es con destino incierto, a un paraíso utópico que se va deshilachado a medida que avanza el relato. No veo la circunstancia o la persona a la cual podría recomendar su lectura. Onetti es genial pero no es para todos los lectores, desgraciadamente he caído fuera su amplio grupo de cultores.
No está la esencia de Onetti en este libro, que a pesar de todo fue premiado. Los personajes, en todo caso, son malas personas por lo general. Eso es lo más onettiano que tiene. No se entiende nada porque no hay historia, o quizá es una historia muy sutil, muy escondida entre el palabrerío... Entre el desfile de personajes que vienen y van... Yo qué sé, pero no me mató. Chevere de leer, en todo caso. Pero no me mató, y ahora, dos meses después de haberlo leído, la verdad ya me olvidé de él.
Tiene grandes momentos. El personaje de Aránzuru era el que más interés me despertaba, por lo que fue agradable ver cómo en el desarrollo cobraba más protagonismo. No podía evitar pensar en los personajes con las caras de actores de la generación del '60 argentina: Murúa, Borges, Daniel y un par más. Cerca de la mitad se me hizo un poco de goma pero después levanta.
خیلی تلاش کردم با داستان ارتباط بگیرم ولی اصلا نتونستم و در نهایت بعد از اینکه یک چهارم کتاب رو خوندم رهاش کردم. هیچ بستر و خط داستانیای برای دنبال کردن وجود نداشت یک سری مکالمات بی سر و ته بدون هیچ ربط خاصی به بخشهای دیگر، کارکترهایی که هیچ معلوم نبود چه ارتباطی با هم دارند و چه کسانی هستند و اسم هایی درهم و برهم که مدام تغییر میکردند. ملغمهای از کلمات بی سرو ته
رمانی پوچ گرایانه و با سبکی تجربی است که شلختگی، بی نظمی و بی هدفی آن عمدی است. افراد در این رمان مهم نیستند بلکه مکان و توصیف آن مهمترین موضوع است. اما در نهایت، رمان بسیار سختخوان و اذیت کننده است و تجربهی خوانش بسیار بدی برای من بود
Para mí lo peor de Juan Carlos. Tal vez sea culpa mía, por no poder entrar en estas breves vidas en particular. Pero lo encontré infumable a pesar de que Onetti me apasiona.