La lliçó d’Auschwitz és el repte de pensar l’ètica i la pedagogia a partir de l’experiència del mal. Ningú no coneix el Paradís, i si algú hi ha sigut, no ha tornat per explicar-ho. En canvi, hi ha algú que ha contemplat el mal, i ha tornat, i ens ha pogut transmetre la seva experiència.
Joan-Carles Mèlich es pregunta en aquest llibre per què l’humanisme ha sigut tan fràgil davant la qüestió d’Auschwitz: ni la literatura, ni la ciència, ni l’art, ni la música, ni la política no han evitat les grans catàstrofes, de les quals Auschwitz és el símbol. Cal una reflexió filosòfica, antropològica, ètica i pedagògica per veure quina lliçó hauríem d’extreure d’Auschwitz per tal que no es torni a repetir aquest terrible esdeveniment. Perquè Auschwitz no és un problema alemany o jueu, sinó un problema de tota la humanitat. Mèlich s’enfronta a la qüestió d’Auschwitz a partir de la proposta d’una ètica no basada en el deure sinó en la situació de l’ésser humà en la història: es tracta d’una ètica de la situació, de la relació, de la interpretació i de l’experiència, és a dir, d’una ètica de la finitud.
Sinceramente esperaba algo menos técnico, o tal vez mis conocimiento sociológicos simplemente son insuficientes. Empero, el planteamiento sobre la memoria me ayudó a comprender (¿jusitificar?) por qué tengo un cierto interés, morbo o masoquismo, en conocer las historias de las personas que sobrevivieron, cómo lo hicieron y cuales son sus reflexiones después de experimentar algo tan terrible.
"Auschwitz nos enseña que los que no hemos vivido el horror estamos éticamente comprometidos a transmitir su recuerdo"
También está la descripción que hace de la educación y la lectura.
"¿Cómo se puede tocar a Schubert por la noche, leer a Rilke por la mañana y torturar al mediodía? Enfrentarse seriamente a esta pregunta fundamental que nos formula George Steiner es, desde mi punto de vista, el reto de una ética y de una pedagogía "frente" a Auschwitz. ¿Cómo puede el lenguaje afrontar lo inhumano? Si la literatura, la filosofía, las humanidades... nada pueden hacer para detener la barbarie, ¿por qué educar? ¿Qué sentido tiene educar?
"En la lectura, el discípulo - y todos siempre somos discípulos, siempre somos aprendices, el ser humano es un eterno aprendiz - transforma su vida, la reescribe. El discípulo retorna incesantemente sobre la escritura de su existencia y sobre las formas y maneras de relacionarse con los otros. Pero este tipo de lectura sólo es posible si se es capaz de aprender a leer los silencios de la escritura. Esto quiere decir que hay que ser capaz de transmitir que nunca puede haber del todo una apropiación de sentido, que siempre se puede leer de otra manera el mismo texto, que jamás se puede comprender plenamente el significado del texto, que el texto siempre significa más; que el texto se esconde, se oculta a la mirada, al análisis. En definitiva: para aprender a leer es necesario aprender a guardar silencio."
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Excelente libro sobre cómo educar después de Auschwitz, como los seres humanos podemos llegar a repetir ese holocausto, como debemos cambiar el objetivo de la ética por la preocupación del otro, como desde la filosofía se ha hecho hincapié en el y dejando de lado al otro. Lo que más me gustó fue la reflexión sobre la lectura, sobre todo de los relatos de los que sobrevivieron a Auschwitz, como la lectura es la búsqueda de la interpretación desde la subjetividad del lector.