Hoy os traigo un libro un poco diferente, el ensayo no es mi lectura más frecuente, pero menos lo parecería a priori, un manifiesto acerca del mar y el ecosistema marino. Sin embargo, había algo en Vida sumergida de la chilena Catalina Velasco, que me atrajo desde el primer momento. En primer lugar porque es un texto divulgativo para la gente de a pie, no entendida en la materia, con conceptos básicos y explicados de manera sencilla y agradable; y en segundo lugar porque nos abre de forma amena los ojos a la importancia del mundo marino en la creación del planeta, para la supervivencia del hombre y contra la problemática del cambio climático debido a la nefasta interacción humana.
Catalina Velasco es bióloga marina y comunicadora científica, exploradora del National Geographic, cofundadora de Fundación Mar y Ciencia y doctora en Ciencias Antárticas. Ha escrito multitud de artículos y fotografiado el fondo marino en toda su belleza en infinidad de ocasiones y ha declarado que se siente más cómoda bajo el agua que caminando sobre tierra. Una vida ligada al mar y a los océanos, una apasionada de la vida marina, que sabe transmitir esa pasión a sus escritos.
Vida sumergida es un texto breve y conciso, un pequeño manifiesto que sabe exponer los hechos clave y los datos contrastados más relevantes e interesantes, todo en poco más de cien páginas que son capaces de generarnos la inquietud y la curiosidad para seguir indagando, y sobre todo la implicación y concienciación necesaria para luchar por el mar y nuestro planeta.Si a todo esto le sumamos una cuidada edición con unas preciosas ilustraciones marinas de la mano de Bárbara de la Garza y el prólogo del también biólogo marino Manu San Félix que nos abre boca, conseguimos un libro perfecto para conectar con nosotros mismos como sociedad y con la naturaleza, de la forma que más calado puede dejar, aquella que se disfruta.
Un pequeño hándicap: me ha dejado con ganas de más, se me ha quedado escaso, quiero más Vida sumergida bajo el mar, mis ojos ya nunca podrán mirar al océano de la misma manera.
“La naturaleza es fuerza, es resiliencia, y hay muchas maravillas ahí afuera por las que vale la pena luchar”.