En la Argentina el campo y la industria suelen presentar intereses contrapuestos, no resueltos hasta el momento, a pesar de que no existe una Argentina viable sin agro o sin fábricas. En este ensayo, Ferrer admite que la relación de ambos factores ha sido conflictiva a lo largo de la historia nacional. La Argentina no puede ser ya sólo un gran productor y exportador de productos agropecuarios. Tanto la industria como el campo cuentan con recursos humanos y medios suficientescomo para ser protagonistas del crecimiento deseable. Ferrer sostiene que el consenso sobre el desarrollo integrado delcampo y de la industria es un componente clave de la gobernabilidad de la economía argentina, y un desafío que puede y debe afrontarsde exitosamente. El autor es un conocido economista, con amplia trayectoria en organismos internacionales y nacionales.